Ayer recibía un correo de Jaume Torres, click uno de los alumnos del Percufest 2009 y me pedía que publicara el texto completo que Marian y Saloc (narradores), leyeron como parte de la obra “El llanto de Madretierra”. Jaume comentaba, que debido a que estaba tocando no pudo escuchar el texto con tranquilidad, pero que le parecía lo sufientemente interesante como para releerlo en casa detenidamente.

     Y aquí me hayo, comparto contigo Jaume y con quien le apetezca deternerse a leer un rato, la parte narrada en la que se basa la música de “El llanto de Madretierra”. Espero que sirva para recordar de dónde venimos y a dónde vamos.

antonio domingo

 

EL LLANTO DE LA MADRE TIERRA (texto completo).
 
The long and the narrow, fotografía de Matthew Stewar•    Nº 0    La armonía terrenal. Kepler lo dijo.
La doctrina pitagórica de la Armonía de las Esferas es la quintaesencia de la belleza en la explicación del Cosmos Divino, armonizado de forma fascinante por la concordancia de las proporciones aritméticas y musicales, que extrapoladas al universo entero, determinarían que los cuerpos celestes debían emitir en sus movimientos unos tonos musicales armoniosos, cuya combinación producía una maravillosa melodía permanente: «La Música de las Esferas».

Kepler el famoso astrónomo del siglo XVI ya lo dijo: MI, FA, MI, (sol, lab, sol); esas son las notas de la armonía terrenal. Para algunos, los más oscuros, representan Miserae, Fames, Miserae. Lo que quiere decir: Miseria, hambre y miseria.

Estas ideas nos permiten adentrarnos en el inicio de la vida de Madretierra. Su nacimiento pondría en marcha su armonía terrenal.

 
•    Nº 1    Su ritmo vital.
La armonía terrenal viene producida por el movimiento de Madretierra en el espacio. Los días y las noches son la primera consecuencia; después vendrán las estaciones del año: otoño, invierno, primavera, verano, estío; y millones de criaturas tomarán cobijo en Madretierra. Y todos ellos juntos quedarán dentro del engranaje de su Ritmo Vital.

•    Nº 2    Y Madretierra tierra tuvo su Alma.
Y Madretierra tuvo alma. Una voz que susurraba en los oídos de los seres que la habitaban. Que comulgaba con la armonía, con el ritmo, con la vida. Que velaba sin velar, el equilibrio vital. Que tras su sonrisa infantil, las leyes de la vida eran cuidadas con esmero.

 
The sun rises in the east, fotografía de Matthew Stewart•    Nº 3    Y nació el hombre…
Y nació el hombre. El ser más perfecto de Madretierra. Su hijo predilecto. Aquel que nacía para heredar los días y las noches. Aquel que pensaba y sentía, lloraba y reía. Aquel que todo lo poseía.

•    Nº 4    … y cambió la armonía.
Pero totalmente inconsciente de la magnificencia de lo que estaba heredando, no fue capaz de respetar a Madretierra. Aunque vivió muchos años siguiendo el camino marcado por la naturaleza, llegado un momento el ego apareció en el hombre y comenzó a apartarse de la realidad en la que vivía y quiso construir otra realizada diferente. Sin darse cuenta el hombre estaba cambiando la armonía terrenal. Éste era el comienzo de un camino que ya no tenía retroceso.

•    Nº 5    El Alma de Madretierra avisó de que el hombre se estaba alejando.

Al ver Madretierra que su hijo predilecto no tomaba el camino de la vida en su desarrollo como habitante de gea, al ver que el ser más perfecto no comprendía que aquello no era bueno para nadie, ni para los seres del planeta, ni para él mismo, el alma de Madretierra es enviada para avisarle de que se estaba alejando de la senda de la sostenibilidad, para decirle que utilizara aquella herramienta que era única en los seres que habitaban el planeta: que pensara lo que estaba haciendo.

•    Nº 6    Pero el hombre hizo oídos sordos.
        Pero el hombre no se detuvo ni un instante. Mantuvo su paso firme en el desarrollo de lo que ellos llaman la civilización del mundo.

•    Nº 7    Y aparecieron más y distintos hombres.
Y el hombre se fue apropiando de todo el planeta. Más y más hombres fueron apareciendo. Más y distintos hombres querían apropiarse de Madretierra.

•    Nº 8    Enfrentamientos.
Y ante tantos intereses tan dispares, tan diferentes, surgieron los enfrentamientos entre los hombres. Cada imperio pugnaba por conseguir llegar más lejos que el anterior.

Ouch the contrast, fotografía de Matthew Stewart•    Nº 9    Y al final, las guerras.
Y al final los enfrentamientos degeneraron en aquello que Madretierra sabía que iba a ocurrir. Los hombres comenzaron a no respetarse entre ellos mismos y empezaron las guerras. Los hombres  mataban a otros hombres simplemente por la necesidad de poder. No era por equilibrio natural, sino por necesidad de poder. Surgieron así las guerras.

•    Nº 10    Más hombres…
Y aparecieron más hombres.

•    Nº 11    … y más hombres.
Y muchos más hombres.

•    Nº 12    Más enfrentamientos.

Y la historia vuelve a repetirse ante tantos intereses tan dispares, tan diferentes, los hombres vuelven a enfrentarse. Cada imperio pugnaba por conseguir llegar más lejos que el anterior.

•    Nº 13    La desesperación del Alma de Madretierra.
Madretierra desesperada ante tal desolación envía de nuevo al Alma de la tierra para intentar convencer al hombre de que dé marcha atrás en su proceso destructivo.

•    Nº 14    Oídos sordos hicieron.
Pero los hombres nuevamente oídos sordos hicieron de todo aquello que el alma de Madretierra les decía.

•    Nº 15    La última llamada.
Agotada, el alma de Madretierra hizo su última y más triste llamada. El tiempo se acababa y muy poco podía hacerse. Era la última oportunidad de los hombres para enmendar su error.

•    Nº 16    Sólo contestaron los hijos de los hombres.
Para sorpresa de Madretierra sólo contestaron los hijos de los hombres. Sólo los seres de corazón puro podían percibir el sufrimiento del planeta, de la madre que nos da cobijo.

     “Otepser datrebil, otepser datrebil sieratrepse dyenivesa traucal.
      Otepser datrebil, otepser datrebil sieratrepse dyenivesa traucal”.

The complet life of the snails, fotografía de Matthew Stewart •    Nº 17    Y Madretierra se habló a sí misma.
Y Madretierra mirándose reflejada en el espejo del firmamento se habló a sí misma.
 
     “Hermana Tierra, mi fea hermana,
     desde la bruma tu cabello observo.
     ¿Eres tu la que veo?
 
     ¡Si, yo soy! con humildad contestas y agregas:
     Yo soy esta cosa ingrata que aquí descubres…
     y que tú eres.
     Lo ha dicho la nube, lo dicen los pájaros,
     lo dicen las olas, lo repite el aire.
 
     Si tu eres hermana buena,
     esta tierra seca,
     la que ayer tu orgullosa fueras.
     
     Aquella altiva parca pendenciera, ágil y agresiva.
     Que correira como cervatillo presumido y ponderado,
     La senda abrupta
     estrecha y encendida
     de la incendiada playa.
 
     Si tu eres hermana cana, 
     esta cosa fea y torpe que aquí observas
     ¡Tú eres!.
 
•    Nº 18    Y el hombre pensó…
Y el hombre pensó. El hombre dudó de su destino. El hombre por primera vez se vio pequeño ante el dolor de Madretierra. El hombre pensó…

•    Nº 19    … y eligió.
Y después de mucho pensar su ego volvió a crecer. El hombre ya no quería retroceder prefería desaparecer del planeta antes que reconocer su error. Después de mucho pensar, el hombre eligió su destino.

•    Nº 20    Nuevos enfrentamientos.

Y su destino le abocaba a nuevos y más duros enfrentamientos. Las armas de los hombres ahora son mucho más infernales, más dañinas con el hombre y más dolorosas para Madretierra. Y los hombres volvieron a enfrentarse haciendo de ello un hábito mundial.

Toorbul dusk, fotografía de Matthew Stewart•    Nº 21    Y más guerras.
Y su destino le abocaba a nuevas y más duras guerras. Las armas de los hombres ahora son mucho más infernales, más dañinas con el hombre y más dolorosas para Madretierra. Y los hombres hicieron de las guerras un negocio. No había un solo día en Madretierra que la guerra no habitara entre los hombres.

•    Nº 22    Al final: LUZ; UN PARTO.

Y dicen los grandes pensadores que ahora ya no hay salida pero que Madretierra no se quedará quieta e impasible ante lo que estamos haciendo con ella. Hablan de un parto, de un nacimiento del mundo a una CUARTA DIMENSIÓN. Un momento de la vida del hombre donde alto, largo, ancho y TIEMPO, serán las herramientas para currar las heridas y cicatrices de Madretierra. QUE ASÍ SEA.