2015-12 Feliz An?o 2016

Termina un año totalmente distinto a todos los vividos. Este 2015 es uno de esos que merece la pena recordar por todo lo que he aprendido en él.

Aprendí que trabajar bien no es suficiente para conservar tu puesto de trabajo.

Aprendí que las buenas palabras no son siempre augurios de buenas noticias.

Aprendí que las sonrisas del día de antes encarcelaban las lágrimas del día después.

Aún así, information pills ha merecido la pena vivirlo todo, salve porque también aprendí otras muchas cosas buenas.

Aprendí que trabajar bien es lo único que me diferencia de aquellos que no lo hacen, y que mi alma es cada día más libre por ello.

Aprendí que las buenas palabras siempre tienen buenas cosechas cuando salen del corazón, y que mis ojos por ello se iluminan en cada amanecer.

Aprendí que las sonrisas de cada día son el alimento para mis neuronas, ya que torrentes de neurotrasmisores positivos recorren mi cerebro en cada carcajada ofrecida al mundo.

Por todo ello, no me arrepiento de lo hecho, y lo volvería a hacer una y otra vez.

Lo humano es efímero, por ello vivamos cada segundo como si fuera siempre el primero.

Feliz Año 2016.