Logo de Antonio Domingo     El “Habibi” es un proyecto que nació en 2003 como una herramienta educativa de la Escuela municipal de Música “Gratiniano Martínez de Villacañas”. Con ello pretendíamos mostrar, con la mayor claridad, cómo ha afectado el paso del tiempo a la música, a los compositores, a las formas y a los estilos musicales. Para nosotros, como docentes y profesionales de la música, nos parecen evidentes las diferencias entre las músicas compuestas en el barroco con las escritas a finales del romanticismo, o cómo difieren las danzas renacentistas con los minuetos clásicos. ¿Pero cómo mostrar de forma clara, sencilla y asequible ese mismo concepto a nuestros alumnos, desde los pequeños de cuatro años, hasta nuestros abuelos y abuelas de los grupos de Tercera Edad?

     Ésta es la razón de ser de nuestro Habibi, una vieja Jarcha del siglo XI compuesta por Jehuda Halevi (Tudela 1070-1141). Quisimos que nos acompañara en nuestro paseo por la Historia de la Música, que fuera testigo y a la vez sintiera en sus propias notas cómo el paso del tiempo no sólo nos añade sabiduría a los seres humanos, sino que también a la música; cómo ese paso del tiempo la transforma.

     En su primera versión en nuestro Concierto Medieval (2003), el Habibi sonó tal como fue concebido, en forma de jarcha cantada en una especie de dialecto hispanoárabe y que yo mismo, en mis clases de lenguaje musical monté con mis alumnos de más nivel. Una sencilla línea melódica con flautas de pico, y una base rítmica de darbuka, nos sirvieron de colchón para cantarla. (Partitura gratis).

    Al año siguiente abrimos el Concierto Renacentista (2004), con una versión del Habibi Medieval en la que participaba toda la escuela. Arreglamos la melodía para todos los instrumentos, multiplicamos el número de percusionistas tocando y todos los alumnos y alumnas se aprendieron la letra en esa especie de castellano muy antiguo. De esa versión conservamos una grabación de vídeo que podéis ver desde aquí: (Vídeo de Habibi Medieval). Pero una vez terminada esa versión dábamos luces completas a la escena (la versión medieval es muy tenebroso en cuanto a luz) y aparecía ante nuestro ojos una gran agrupación que comenzaba a tocar una versión Renacentista del Habibi. (Vídeo de Habibi Renacentista). Siguiendo las pautas compositivas de Michael Praetorius convertimos lo que era una jarcha medieval en una pavana renacentista. Para todos, incluido el púbico, quedó muy claro cómo el paso de una etapa de la historia de la música a otra, del medievo al renacimiento, podía afectar a una misma melodía. (Partituras del Habibi Renacentista).

     Visto el buen resultado de la primera transformación, dos años después en el Concierto Barroco (2006), volvimos a utilizar la jarcha para se convirtiera en el “promenade” de nuestro paseo por la vida de Velázquez. De esa forma El Habibi se vistió de minueto barroco y nos acompañó de cuadro en cuadro tal como hiciera Mussorgski en sus “Cuadros de una Exposición”.

     El proyecto se había consumado y el tiempo nos daba la razón, nos resultaba relativamente sencillo hacer comprender a todos cómo cada época de la historia de la música se adorna de elementos musicales diferentes, como cada vez se pone más énfasis en buscar unas determinadas facetas del arte de los sonidos y el tiempo. En este caso el aspecto tiempo era doble, puesto que no sólo afectaban las milésimas a la hora de tocar, sino también los siglos. Por lo tanto en el Concierto Clásico (2007), todo el mundo esperaba la nueva versión del Habibi. En esta ocasión Víctor Nájera, nuestro profesor de fundamentos de composición, se animó también y nos creó “Minisinfonía Habibi”. Un primer movimiento de una sinfonía clásica, en la que los materiales compositivos eran tomados de nuestro viejo amigo Jehuda Halevi, pero eran tratados al estilo de Haydn.

     Pasaron nuevamente doce meses y llegó el Concierto Romántico (2008). El programa estaba compuesto sólo por obras de esa etapa de la historia de la música, y a ellas le añadimos nuestro “Poema Sinfónico Habibi”. (Video). De nuevo la mano de Víctor Nájera nos deleitó con una versión romántica de nuestra vieja jarcha. Sin darnos cuenta llevábamos seis años conviviendo con ella concierto a concierto.

     Este año el concierto de fin de curso fue dedicado a la música del siglo XX. En esta ocasión no hubo “Habibi Contemporáneo”, pero lo habrá en 2010. Ya que haremos un recopilatorio de toda la historia de la música y como brillante final aparecerá esa pieza que nos falta en este fantástico puzle. 

     El siguiente paso que nos queda es crear un concierto en torno a esta obra. Escuchar seguidas todas las versiones, explicando cómo van modulando en su forma y en su manera de tratar a las melodías; cómo cambia la instrumentación, la textura, los ritmos. Llevará por título “La Historia de la Música a través del Habibi”, y tenemos la absoluta seguridad de que nuestros alumnos presentes y pasados, habrán aprendido de primera mano qué diferencias hay entre una jarcha y una danza renacentista, o una barroca, entre una sinfonía y un poema sinfónico, por no olvidar ésa que aun no existe y que nos abrirá los oídos a la concepción musical del siglo XX. Y nuestro Habibi se hará mayor y vivirá incluso en este siglo XXI.

antonio domingo