Logo de Antonio Domingo     Pasada la fecha del 16 de octubre de 2011, día en el que celebramos por todo lo alto el 25 Aniversario de la Escuela de Música “Gratiniano Martínez” de Villacañas, le corresponde el turno a crear lo que será la Memoria Emocional de ese día, de ese evento, de las casi 12 horas que dedicamos a hablar de EDUCACIÓN con mayúsculas. 

     Me pongo delante de la pantalla del ordenador y me es complicado poder reflejar en palabras lo vivido, lo aprendido y sobre todo, lo recordado. Quizá sea más fácil simplemente enumerar algunos de los momentos más interesantes para mí, y que vosotros desde vuestra propia memoria le pongáis imágenes. 

     Aprovecharé para ir dando las gracias a aquellas personas que decidieron apostar por nosotros, por esta increíble nave que navega “viento en poca a toda vela” hacia un universo educativo del s. XXI.

     La primera imagen que se me viene a la cabeza es, como siempre, la de Juli García nuestra administrativo jefe, una de esas personas incombustibles que siempre están al pie del cañón. Un día más, y ya son 12 años, estaba la primera para sacar adelante la jornada.

     Al mismo tiempo llegaban los chicos y chicas del G. O. A. (Grupo de Organización del Aniversario). Yo llegué a las 9:00 de la mañana y ya estaban trabajando alrededor de algunos temas: la entrega de credenciales, el photocall, los vídeos, el escenario, los instrumentos… No voy a citar todos nombres porque no quiero dejarme a nadie. Son muchos, muchos, muchos, los alumnos y alumnas que me han demostrado, una vez más, que se puede confiar en el educación, que se puede confiar en los jóvenes y que tras la coraza que les protege ante tanta barbarie social, existen corazones que laten y viven deseosos de entregarse a la hazaña de construir un mundo mejor. Gracias chicos y chicas, gracias, mis alumn@s.

     La siguiente imagen es la de Mª Sagrario Rivera, mi jefa; Güina para los que vivimos el mundo de las artes como parte fundamental en nuestras vidas. Su apoyo es algo fundamental en proyectos como este. Siempre he dicho que, desgraciadamente, la estabilidad de un proyecto como éste depende en muchos casos de la sensibilidad de la persona que representa el poder. Debo haber tenido mucha suerte, pues desde que empecé con la idea de generar una nueva escuela de música, siempre me he sentido protegido y apoyado por todos mis diferentes jefes y jefas; unos cuantos desde el año 1999. En este caso, Güina estaba allí bien temprano; carpetas, partituras, regalos… había algunas cosas que terminar de formalizar. Tras su presentación continuó allí; y permaneció durante toda la jornada viviendo con nosotros lo que significaba ese día, por lo festivo, por lo musical y por lo educativo. Gracias Jefa.

     Tras la presentación vino mi conferencia, que si me permitís, pasaré de puntillas por ella. Tan sólo deciros que la podéis leer completa si hacéis un click en este enlace: “¿Qué es una escuela de música de S. XXI?”. (Cuando la enlace porque aun no he tenido tiempo de poder pasarla… jejejeje). 

     Mis palabras finales dieron por terminada la conferencia, y cedieron el paso a un mini-concierto ofrecido por los alumnos de la escuela, aquellos que durante el pasado mes de junio realizaron pruebas de acceso a diferentes conservatorios de Madrid y Castilla-La Mancha. Todo un regalo para nuestros oídos y un pequeño obsequio para ellos por ser tan trabajadores, tan constantes, tan seguros de su propio futuro. Un premio al esfuerzo, al estudio y a la perseverancia. Gracias Alberto, Rodrigo, Sara, José Antonio e Inés por demostrar que nuestras palabras no están vacías y que es posible llegar al Ítaca que os propongáis. Y también gracias a Pedro y a Jéssica, (nuestros pianistas acompañantes), por ser conscientes de la importancia que era su labor en ese día. 

     Y llegó la primera mesa redonda dedicada a los alumnos y alumnas de la escuela; los de ahora y los de ayer. Palabras, recuerdos y lágrimas, muchas lágrimas. ¿Qué tipo de educación estamos ofreciendo a nuestros alumnos que tan sólo con pronunciar algunas palabras o algunos nombres afloran los sentimientos a borbotones? No lo sé, sólo sé lo que pude ver; y lo que vi fue algo maravilloso, el sueño de cualquier educador: ver a sus alumnos emocionados hablando de lo vivido entre las paredes de esa escuela de Música. En este punto quiero tener unas palabras especiales para Graci Santos, otra de mis jefas. Una verdadera amiga y una persona con una valía inconmensurable. Su voz y su arte a la hora de jugar con las palabras, tanto con las suyas como con las de los alumnos, hicieron de esa mesa redonda el ideal profesional de cualquier profesor. Gracias a la mesa al completo por hacerme recordar, vivir y soñar.

     Tuvimos descanso tras la primera mesa redonda. Tiempo para hablar con un poco más de tranquilidad con todos los invitados. Tiempo también para reponer fuerzas, y aquí le toca el turno a Pedro por su buen hacer. La comida fue todo un éxito. Además el protocolo de una comida manchega de campo nos permitió poder estar en contacto con todos. Hubo mil conversaciones, mil encuentros compartidos; todos, con todos. Buena forma de hacer piña y pulsar las emociones producidas durante la sesión de la mañana. 

     Al mismo tiempo, pero en un espacio diferente, los alumnos y alumnas desarrollaron su propio encuentro, su propia forma de celebrar el acto de celebración del 25 Aniversario. Pero quizá sea mejor que esa parte la cuenten ellos mismo, por lo que les invito a decirnos qué pasó en ese tiempo en la Escuela de Música. 

     Tras el café llegó el momento de la segunda mesa redonda, la dedicada a los profesores y profesoras de la escuela. Los de ahora y los de hace un tiempo. Nuevas palabras de ánimo, de búsqueda de nuevos caminos, de satisfacción por el trayecto recorrido. En esta ocasión, la mano hábil de Consuelo García, nuestra moderadora de la tarde, hizo aun más interesante la sesión. Sus cierres de las preguntas recopilando palabras de todos nos hicieron comprender que lo que estaba ocurriendo allí estaba sentado las bases de ese nuevo futuro de la escuela de música que todos andamos buscando. Gracias a la mesa al completo por animarnos a seguir creciendo como músicos, como profesores y sobre todo como seres 

     También hubo sorpresas, momentos de espontaneidad que endulzaron aun más la tarde. Montse desde Panamá a través de Twitter y del correo electrónico; Jorge desde Holanda; Eduardo con su memoria histórica y como colofón las palabras de César. Gracias por ayudar a completar la imagen de esa nueva escuela que buscamos.

      Y como colofón a todo un día de APRENDIZAJE con mayúsculas llegó el momento de los alumnos. Su momento. Llevaban semanas ensayando y preparando una gran sorpresa de la que sólo ellos tenían los detalles. No hubo necesidad de ayudarles; nuestros alumnos son autónomos; organizan sus actividades siendo conscientes de los importante que son sus acciones en nuestro centro. Nos regalaron música; música del pasado de la escuela y música del presente. Cada obra interpretaba tenía un sentido y una justificación emocional. Verdaderamente chicos y chicas, sois INCREÍBLES!!!!!

     Con ese concierto final terminó la jornada de celebración. Ese día donde muchos descubrimos que amamos lo que hacemos y que hacemos lo que amamos. Creo que con esa máxima se pueden resumir 12 horas de historia en un domingo 16 de octubre de 2011, fecha en la que la Escuela de Música “Gratinano Martínez” de Villacañas dio un paso de gigante hacia un futuro mejor, hacia una realidad que busca una nueva sociedad más feliz.

     Gracias a todos. Gracias a todas. Me siento orgullo y feliz de trabajar en un lugar tan especial como este y poder compartir mi vida con todos vosotros.

antonio domingo 

     Como en otras ocasiones dejo espacio ahora para que quienes queráis podáis añadir todo aquello que consideréis oportuno. Mi espacio es vuestro espacio. 

25 Aniversario de la Escuela Municipal de Música “Gratiniano Martínez”

Villacañas (Toledo).

 Así lo vieron los asistentes:

Nº 22 Enviado por Eduardo Molero, profesor de Clarinete.

     Gabriel García Márquez escribió en su libro Cien años de soledad: “es como si el tiempo diese vueltas en redondo y hubiéramos vuelto al principio”, y esa frase condensa perfectamente las sensaciones que sentí en aquel día especial en que la Escuela celebró sus primeros veinticinco años de existencia.


     Sentí que se cerraba una etapa de mi vida, que se había iniciado cuando empecé a estudiar en la Escuela de Música de Villacañas, sin sospechar que lo que hacía casi (o sin casi) obligado por mis padres se acabaría convirtiendo en mi carrera, mi profesión, mi vida.

     Durante las mesas redondas, a medida que íbamos recordando las historias que habían pasado en nuestra Escuela, fui rememorando mi propio bagaje, y sentí cómo una etapa de mi vida se completaba, y, de repente, cobraba sentido: me di cuenta de que muchas de las actividades que hago con mis alumnos son las que mis antiguos profesores hicieron conmigo, y que la filosofía pedagógica que disfrutamos en la Escuela ya la viví como alumno hace dos décadas. Como si el tiempo diera vueltas.

     Si por una parte sentía que un ciclo vital se completaba, no podía ignorar que otro comenzaba: un grupo de músicos actuaron delante de nosotros en un concierto que prepararon de forma totalmente autónoma. Músicos (no ya simples estudiantes) que se han formado o que se están formando en nuestras aulas, y que dentro de veinticinco años, independientemente de sus trayectorias profesionales, podrán reunirse y recordar lo felices que fueron en la Escuela de Música.

     Ciclos vitales que, vistos de forma individual, se abren o se cierran, pero que, contemplados desde una perspectiva global, se superponen para formar un espíritu imparable. ¿Acaso un nuevo alumno tiene problemas para integrarse en esa atmósfera única que tenemos en Villacañas? ¿Conocéis a algún profesor que no esté involucrado en un proyecto educativo tan ambicioso como estimulante?

     Parece que nos hubieran dirigido para que cada uno sepa lo que tiene que hacer, pero en realidad lo único que hacemos es impregnarnos del ambiente, del aire que se respira, del entusiasmo y de las ganas de trabajar.

Todo esto me lleva a pensar, como a tantos otros, que somos unos privilegiados por estar en esta Escuela, que tenemos la suerte y el orgullo de poder aprender los unos de los otros, y que, a partir de ahora, nuestro reto y nuestra responsabilidad son los próximos veinticinco años de la Escuela Municipal de Música “Gratiniano Martínez” de Villacañas.

Nº 21 Enviado por Jéssica Sempere, profesora de Piano.

     El valor de las cosas no está en el tiempo que duren, sino en la intensidad con que sucedan. Por eso existen momentos inolvidables, como el Evento del 25 Aniversario; cosas inexplicables, como la complicidad entre diferentes generaciones de músicos; y por último, personas incomparables, como nuestros alumnos de Villacañas! En esta escuela nunca dejaré de sorprenderme ni de aprender, me alegra que el destino me haya traido aquí.

Nº 20 Enviado por Chiki Serrano, profesor de Violonchelo.

     Tras un día lleno de emociones, recuerdos, anécdotas, reflexiones y mucho más, queda en el cuerpo la sensación de orgullo por formar parte de esta casa, y al mismo tiempo, de responsabilidad por abordar tiempos futuros estando a la altura.

     La escuela de Música de Villacañas en su 25 cumpleaños volvió la vista a atrás, sirvió para tomar conciencia de cuan importante ha sido esta escuela en la vida de muchas personas, alumnos, padres y profesores… Ahora, cuando camino por los pasillos del centro soy consciente de las increíbles historias que allí han sucedido, es más, ahora sé que formo parte de la historia que en este momento presente se está desarrollando y siento una especie de vértigo placentero.

     Somos una gran escuela en el presente, lo sabemos, y aun así nos miramos a nosotros mismos con ojo crítico con el fin de averiguar en qué podemos mejorar, tengo la sensación de que esta satisfacción y orgullo no nos hace dormirnos en los laureles de la autocomplaciencia, creo percibir que estamos atentos para no decaer y seguir ganándonos día a día el pan, y sobre todo, el placer del trabajo bien hecho.

     También en este día nos imaginamos el futuro, un futuro repleto de ilusiones y nuevos retos, y sobre todo, de ganas de crecer. Siento que en esta casa todo es posible. Solo puedo dar gracias por vivir esta historia.

Nº 19 Enviado por Miguel de las Eras, alumno de 4º y 5º de Lenguaje Musical; (trompetista).

     Hola Antonio, llevo muy poco tiempo en la escuela de música y también en el mundo de la música, pero llevo el tiempo suficiente como para decir que el principal componente de mi vida es la música, y digo esto porque si me imagino mi vida sin música me imagino una vida sin sentido.

     La música es la que me orienta el camino de la vida, es la banda sonora de mi vida, pero todo esto no podría haber sido posible sin las personas que me han ayudado, y me estan ayudando a descubrir ese mundo tan inmenso, pero tan íntimo, tan grande y a la vez tan pequeño y tan duro, pero satisfactorio. 

     Yo no te voy a decir que de mayor quiero ser igual que tú, sencillamente porque tú nos estas dando lo que eres, nos estas dando tu música, nos estas dando tu vida, estas siendo nuestro padre musical; y un hijo es igual que un padre porque aprende lo que ve en casa y la casa de nosotros, los músicos, es tu escuela de música. Tienes algo muy grande en esa escuela de música que se llama humildad, y buenos profesores que equivale a buenos alumnos, yo solo quería darte las gracias a ti y a las demás personas que están ayudando a que este sueño que está en mi mente se haga realidad y en especial a una persona que no nombraré pero que desde hace 5 meses me está ayudando y apoyando a sacar este sueño adelante.

     Ese sueño se llama música y en esta escuela estoy convencido que aprenderé mucho, porque una cosa si que te voy a decir Antonio, eres una de las personas mas maravillosas, inteligentes e impresionantes que he descubierto en mi vida, pero sobretodo humilde como tu solo sabes serlo. Estoy muy contento con esta escuela, tan contento que me es difícil explicar qué es para mi esta escuela. Gracias por pegarnos ese virus tan maravilloso, ese virus que has creado con la música que ojala y me resfríe con él hasta el último día de mi vida .

     Sigue como hasta ahora, nunca cambies y continua con este proyecto personal, porque es impresionante y entre todos lo conseguiremos.

Nº 18 Enviado por Jorge López, antiguo alumno y ex-profesor de piano de la escuela.

     Muy buenas tardes  a todos los asistentes a la celebración del 25º Aniversario de la Escuela Municipal de Música de Villacañas. Os escribo desde Holanda, con un fuerte sentimiento de frustración y tristeza por no estar allí presente compartiendo estas palabras con vosotros. Pero estoy seguro que de una manera o de otra os serán comunicadas .

     Un día tal que hoy hace 25 años, las puertas de las aulas de la Escuela se abrían para dar la bienvenida a todo tipo de alumnos interesados en la música de una manera o de otra. Para mí, aquella aventura empezó unos años más tarde, en el año 1989, cuando me inscribí en La Escuela para estudiar piano. Yo era un niño de Villanueva de Alcardete,  con 9 años de edad, y nunca habría podido imaginar que aquello que iba a hacer en el horario extraescolar iba a marcar el resto de mi vida. Después de 6 años de estudios en Villacañas, continué mis estudios en Madrid, Badajoz y La Haya (Holanda), donde actualmente resido. Me dedico profesionalmente al mundo de la música, trabajando como clavecinista y organista en diferentes orquestas y ensembles europeos.

     

     Entre 2003 y 2005 (antes de emigrar a Holanda), trabajé como profesor de piano en La Escuela de Musica, lo que hace que la Escuela de Villacañas haya marcado mi vida en diferentes aspectos y etapas de mi vida, la de alumno y la de profesor. Como alumno, he de decir que mi infancia fue muy felíz gracias a la labor de la Escuela de Villacañas. Allí desarrollé mi personalidad, porque me sentí acogido y valorado. Allí aprendí los valores humanos que tanto profesores y compañeros me transmitieron. Allí encontré mi propia identidad y allí la compartí con los demás. Todo ello gracias a la música. 

     Porque, en mi opinión, lo importante en esos años de formación y educación, no es la de “crear” a un músico, sino la de desarrollar a una persona en la que la música pueda fluir interiormente. Y creo que lo que la Escuela de Villacañas desarrolló en mí, fue esa manera de vivir la música como algo que circula desde dentro hacia afuera de uno mismo, y no al contrario. La música no es un elemento extraño que debemos adquirir. Es algo interno que debemos aflorar, compartir y disfrutar. Y para ello, debemos sentirnos a gusto y en manos de buenos maestros. El hecho de transmitirla desde un instrumento u otro es algo que vendrá más tarde en la formación de todo músico, pero la base está ahí, en la manera en que uno vive la música desde dentro. Si de algo estoy agradecido a la Escuela y a todo lo que ella representa, es de eso, de haber hecho aflorar la música en mí y desde mi propia persona. Sin esa base, nunca habría podido llegar a desarrollarme como músico, ya que quizás nunca me habría desarrollado como persona.


     Aún está presente en mi memoria el primer sonido de cada tarde que comenzaba en Villacañas: el ruido de la escalera de metal que subía a las aulas, (en el edificio del Ayuntamiento, en la Plaza Mayor). Ese sonido era la bienvenida a una tarde llena de aprendizaje, diversión, y ante todo, FELICIDAD. Los compañeros con los que me reunía allí compartían los mismos intereses y con ellos me sentía identificado. Todos queríamos ser músicos, y eso nos hacía acercarnos los unos a los otros. Eran unas tardes intensas. El profesorado por aquel entonces era muy diferente al de hoy en día, aunque la línea pedagógica haya sido siempre la misma.


     He de agradecer enormemente a mucha gente que de una manera o de otra han hecho que mi paso por la Escuela de Villacañas haya marcado mi trayectoria profesional y personal: empezando por los profesores César Martínez, (por todo el cariño que me ofreció y por enseñarme la rigurosidad y constancia que un músico debe poseer), Ángela Morales, (también por su cariño mostrado durante esos años y su método didáctico con los grupos Orff, que me enseñaron a formar parte de un ensemble musical ofreciendo lo mejor de mí mismo), Antonio Domingo, (por su trabajo incondicional para mantener en pie la institución y su filosofía pedagógica, por la amistad que, aunque desde la distancia, siempre me ha mostrado, por creer siempre en mí y por el fuerte sentido rítmico que me transmitió), Mariana Gurkova, (por su disciplina y su sabiduría como intérprete); mis queridos compañeros Piedad, Carmen, Carlos, Paz, Esperanza, Maribel, Guillermo, Vicente, Ana, y muchos más a los que sería imposible citar por falta de tiempo.


     Por último mencionar a dos personas: mi padre, por los miles de kilómetros que tuvo que conducir desde Villanueva de Alcardete, para hacer el sueño de su hijo realidad, y por supesto, mi madre, por haberme apoyado en mi trayectoria musical en todo momento con optimismo y fé.

     A todos vosotros, os deseo una celebración por todo lo alto, ya que la ocasión lo merece, y me despido deseándole 25 años más a la Escuela de Villacañas, formando, enseñando, y ante todo creyendo en las personas que forman parte de ella. Ellas son el futuro de la música, porque en ellas reside esa música.

Muchos abrazos, Jorge.

Nº 17 Enviado por Paula Calvo, alumna de 5º de Lenguaje Musical; (clarinetista).

     Para mí el aniersario de la escuela de música fue un día muy especial en el que nos reencontramos con profesores que hacía mucho tiempo que no veíamos. Las mesas redondas fueron muy interesantes ya que descubrimos cosas que no sabíamos sobre la escuela de música o sobre cómo se estudiaba antes. Fue un día que no tenías ganas de salir del teatro. Fue un día alucinante en el que mirabas para atrás y mucha gente se le veía la cara de emoción que contenía. Quería darle las gracias al GOA, (grupo organizador del aniversario), por lo bien que lo oraganizaron.

     Gracias a todos por hacerme feliz con la música.

     Paula.

Nº 16 Enviado por Irene Aguado, alumna de flauta de pico y clarinete en la escuela.

     El 25 aniversario del a escuela me pareció un gran día, uno de los mejores que ha tenido lugar en esta escuela. Si me preguntan: ¿qué es lo que más te ha gustado? Pues yo obviamente respondería que la “sorpresa” que hubo al final de este acontecimiento en el que yo participé. 

     Por la mañana, después del concierto que dieron los que habían entrado en el conservatorio el curso anterior, hubo una mesa redonda de alumnos que me gustó mucho; había alumnos que están en la escuela y alumnos que se hicieron profesores…

  Después comimos; los profesores se fueron a comer a una portada, pero los alumnos nos quedamos en la escuela. A mí me recordó a la acampada, todos en el suelo o en sillas, comiendo lo que habían hecho ellos mismos o su madre. Lo único que eché de menos era a Antonio pidiendo un bocado del bocadillo de tortilla… Los que participamos al final, aprovechamos también para hacer un ensayo general. (Doy las gracias desde aquí a Ricardo, Raquel, Moisés y Pilar que fueron las personas que organizaron todos los ensayos y videos).

     Luego vinieron los profesores y compañía y celebramos la mesa redonda de los profesores que duró como la de los alumnos dos horas y algo. A continuación venía nuestro gran momento… Primero salimos con partes de la batería y más instrumentos cantando el “solsolsolsolsolfamiredodo”, luego cantamos el “Imagine”, donde hicimos los gestos, a continuación vino el “Nirvana”. A mí me gustó mucho y además para los alumnos anteriores significaba mucho… El gran final era la danza del sol, tocamos la sencilla pero seguro que se acercó mucho a la buena…

Muchas felicidades a los miembros del GOA por tener este aniversario tan organizado.

Nº 15 Enviado por María Juárez, alumna de trompa y piano en la escuela.

     Hola Antonio! Sé que ya hace una semana del XV aniversario de la escuela, pero quiero contarte lo que significó para mi.

     Por un lado viví la organización de ese día, y tanto para la GOA, como para el resto de los alumnos que quisieron participar, creo que suspuso un esfuerzo; pero no de esos que haces por obligación… sino, un esfuerzo que haces porque quieres, porque sinceramente da gusto ensayar con gente así… y porque la recompensa fue grandísima.

     Yo estaba nerviosísima por la mañana, antes de tocar “La Bella y la Bestia”. Apenas había tenido tiempo de estudiar, pero más o menos salió bien! Y las mesas redondas me gustaron mucho, me parecieron muy interesantes, porque me enteré de cosas que no sabía y me ayudó incluso a entender mejor la escuela actual.

     Comimos rápido y nos fuimos a ensayar de nuevo para el mini-concierto que habíamos montado… y al final salió genial. Quizá no estuvo superafinado, quizá hubo fallos… pero para mí fue unos de los mejores conciertos en los que he participado; porque lo hicimos con unas ganas tremendas, con ganas de llevar antiguos recuerdos al público, e incluso a nosotros.

     Ojalá se repitan muchos más aniversarios así. Esta escuela es única 🙂

     Un abrazo!

Nº 14 Enviado por Inmaculada Felipe, alumna de 5º de lenguaje musical; (clarinetista).

     El aniversario fue la mejor fiesta a la que he ido:

     Pude ver a muchos profesores que me enseñaron música hace ya mas tiempo como son NOEMÍ, ESPERANZA Y CHEMI. También pude conocer a César, el profesor de mis profesores; me pareció un poco duro por lo que contó él y por lo que cuenta Antonio.

     En el aniversario hubo dos mesas redondas, una de profesores y otra de alumnos, y el concierto de los alumnos que han entrado este año al conservatorio. Pero lo que más me gustó fue lo que hicimos los alumnos: cantamos el “sol,sol,sol,sol,sol,fa,mi,re,do,do”, el “nirvana” y el “imagine” y también tocamos la “danza del sol”.

     Yo salí encantada y toda la gente del publico también; estoy deseando que la escuela de música cumpla 50 años, para poder volver a disfrutar como disfruté el otro día, pero espero volver como música y clarinetista profesional.

Nº 12+1 Enviado por Belén Sánchez, alumna de 5º de lenguaje musical; (clarinetista).

     Para mí ese día fue especial, mágico como ningún día. Era feliz, me sentía feliz con lo que estábamos haciendo. Cada vez que iban pasando las horas me sentía mejor, recordaba viajes, tiempos que son inolvidables. Observando las fotos, (que con tanto trabajo el G.O.A. hizo). Recordaba todos los momentos buenos y malos que he vivido en esta escuela. Ese día no fue un día cualquiera, un día donde sales con los amigos, o un día en el que estás en casa con tus padres. ¡No! Ese día fue una cosa especial y hoy en día puedo decir que me siento afortunada de pertenecer a esta escuela. Una escuela llena de sentimientos y emociones, y como dice toda la escuela, “un hábitat”, donde se puede decir y expresar tus sentimientos. ¡Una escuela mágica! 

     Sólo decir: Gracias por hacerme feliz.

     Belén Sánchez.

Nº 12 Enviado por Mª Eugenia Novillo, madre de tres alumnas de la escuela.

     Con muchísima ilusión, nervios, prisas y emoción he podido vivir todos los preparativos del 25 Aniversario de la escuela gracias a la participación de mis hijas en el G. O. A. (Grupo de Organización del Aniversario).

     Desde el momento en el que leí en la página web de Antonio todo lo que se estaba organizando, me contagié de esa misma ilusión que mis hijas tenían, (aunque aún me habían contado muy poco).

     Poco a poco he ido viendo surgir el montaje con fotos recogidas de casa o entregadas por otros chavales y escaneadas por Raquel en la escuela; el photocall que también preparamos en casa entre mis hijas, Pilar, Moisés y yo; la aventura de bajarlo a la planta de abajo y de llevarlo a la escuela; las prisas por preparar las credenciales, -“nos falta plástico e imperdibles”. -“Ya os lo traigo yo”. Los nervios porque llegaban tarde a los ensayos… -“No nos da tiempo y los pequeños no paran de hablar”. A Ricardo que se le estropea el ordenador con el vídeo cuando faltan unas horas…

     Resumiendo, yo no quería perderme nada de lo que se había preparado para ese día, pues todo me resultaba interesante, emocionante y tenía claro que removería mis sentimientos al recordar tantas horas pasadas en la escuela… Y como querer es poder, organicé entre el viernes y el sábado mis quehaceres domésticos: casa, comidas, el cuidado de mi madre, (a la que, por supuesto, me llevé por delante), preparar ropas para el concierto y demás, y allí estuve desde primera hora del domingo, con un descanso de dos horas y media para comer y de nuevo a las cuatro allí hasta que terminó el acto alrededor de las ocho y media. 

     No sabría decir qué es lo que más me gustó de todo lo que pudimos disfrutar cuantos nos reunimos el domingo en el teatro, pues fue una mezcla de emoción, alegría, y recuerdos, pero si he de nombrar algún momento especial, me quedo con las lágrimas de mi hija Raquel cuando se reencontró con Eva, su antigua profesora de chelo. La ilusión y el brillo en los ojos de Rebeca cuando por fin vio a Chemi y ese momento final del “Nirvana”, (que tan bien prepararon los chicos y tocaron/cantaron con esa fuerza y alegría), en que sube el sonido de la música, aparece esa gran tarta con 25 velas y un gran “FELICIDADES” y comienzan a volar globos sobre el escenario. En ese mágico momento me emocioné tanto que asomaron algunas lagrimillas a mis ojos, pues sentí que todos los nervios y el sueño que habían pasado los chicos preparando este acto, habían merecido la pena. Todo había salido como se suponía que iba a salir. 

     Felicidades a la Escuela, a Antonio, a todos los profesores, alumnos, padres y autoridades. Sigamos empujando este proyecto y, a ser posible, (como se dijo el domingo), que la escuela pueda abrirse aun más y los futuros alumnos puedan permanecer muchos más años en ella e incluso culminar sus estudios superiores.

      ¡Que podamos celebrar otros 25!

     Un saludo, Mª Eugenia.

Nº 11 Enviado por Santos Martínez, antiguo alumno y ahora profesor de trompeta de la escuela.

     16 de Octubre de 2011 25 Aniversario EMMV. 

     Santos Martínez Torresano

     Alumno desde el curso 1990-91 hasta 1995-96

“Cuando esa belleza llegue a 140Km/h, vas a ver algo acojonante.

     ¡Qué te había dicho, 140km/h!

     Esto es lo que hace que los viajes en el tiempo sean posibles, el condensador de fluzo.”

     (Diálogo de la película “Regreso al futuro I”)

     El pasado domingo 16 de Octubre no hizo falta ni el condensador de fluzo ni tan si quiera ir hacia Villacañas desde La Puebla de Almoradiel a 140 km/h para volver a sentir las mismas sensaciones y emociones que hace 20 años. El pasado sábado fue uno de los días más emotivos y felices de mi vida. Fue el reencuentro con mis antiguos compañeros, con mis nuevos compañeros como profesor, con alumnos y profesores de otras épocas, pero si algo tuvo una especial emoción, fue el poder compartir ese día entre muchos otros con:

     Una de las alumnas más brillantes de esta escuela y compañera del alma, compañera. Me refiero a Esperanza Álvarez (Esperancita para los amigos o simplemente “La Epe”.

     Y con dos profesores que han marcado mi trayectoria musical y personal de una manera incuestionable. Por supuesto me estoy refiriendo a César y a Antonio. De Antonio sigo aprendiendo todavía, y espero que por mucho tiempo. Gracias maestro.

     Cómo no, me llenó de alegría volver a ver a Nuria, las hermanas de Montse, Rosalía, Cristina,… y el recuerdo de tantos y tantos otros que no pudieron estar aquí como Paz, Guillermo, Raquelín,…

     Como os decía, por un momento y como si de la película en cuestión se tratara, me vi sumergido en un viaje en el tiempo. Empecé a recordar cosas que parecían haberme ocurrido ayer. Fue una sensación muy rara a la vez que agradable y reconfortante. ¿Existe de verdad la 4ª dimensión? Yo me lo voy a empezar a mirar.

     No quiero dejarme a nadie, y por supuesto, no me quiero olvidar y además reconocer públicamente la verdadera alma de esta escuela, los alumnos, (especialmente el GOA), por el trabajo tan magnífico y por su dedicación y compromiso preparando el #25AnivEMV.

     El Domingo pasado me di cuenta de que somos la escuela que queremos ser. También, que el poder emocional de esta escuela es tan grande que durante la jornada limpió para siempre la mala memoria a modo de formateo de disco duro, dejando sobre sus hombros simplemente las estrellas.

     Un abrazo para todos

     Santos

Nº 10 Enviado por Isabel Juárez, alumna de clarinete en la escuela.

     Hola Antonio!

     Respecto al 25 aniversario quería decirte que ese día fue el más bonito de mi vida. Decías que tu principal objetivo era hacernos felices. Pues ese día lo lograste, al menos conmigo.

     Escucharte hablar me encanta. Cada palabra que dices, cada oración… tiene mucho sentido, algo más de sentido para unos y algo menos para otros. También me gustó mucho volver a ver a Chemi. Sabía que se iba a acordar de mí, pero no tanto como me demostró. Sigue conociéndonos igual o mejor que antes y se interesó mucho por todos, cómo íbamos, qué pensábamos hacer… Verle me alegró mucho, y me hizo recordar momentos que nunca se borran de la memoria aunque lo intentes.

     El otro día en el instituto, me puesieron una ficha en tutoría para rellenar. Una de las preguntas era: “¿quién es tu ejemplo a seguir?”. Todos mis compañeros empezaron a poner nombres de actores famosos, cantantes… ¿y yo sabes a quién puse?  A ti. Me encantaría ser como tú de mayor. Me encantaría poder sacarle una sonrisa a cualquiera y hacerle feliz como tú me hiciste a mí el otro día.

     Muchas gracias por todo. Ese día fue el mejor de mi vida.

     Un saludo.

Nº 9 Enviado por Montse Barroso, antigua alumna de la escuela.

     Con lluvia e inundaciones, y quitándome las legañas aún… Os envío un saludo cercano (ojalá fuera más) y caluroso a LA escuela! La escuela que me ha marcado y que nos ha marcado…, desde hace 25 años!

     Qué vertigo da pensar que tiene ya 25 años!!! quizás porque significa que también han pasado para mí…?? 25 años desde aquellos momentos en los pasillos, en la puerta del ayuntamiento…., entonando el libro amarillo, porque si no César se iba a enfadar…, miedos de niños…

     25 años de haber aprendido lecciones de vida…, de haber llorado y de haber reido, y sobre todo, de empezar a ver la vida con otros ojos…, el mundo como si fuera más grande y más diverso; a ver a las personas como individuos, por lo que cada uno es, no por de donde viene…, 25 años de valores…, con la música como hilo conductor… 25 años de haber vivido una de las experiencias que recuerdo con más cariño, 25 años de haber conocido a gente estupenda, y a amigos que han continuado siendolo después, (especial recuerdo a Ana la rubia, al resto de los Iglesias, a Santos, a Paz, Guillermo, Raquel, a la minifusa, a Antonio, y a tantos otros). A los profes que marcaron mi adolescencia, y de los que mantengo un recuerdo tan especial… (César y Ángela).

     Felicidades a todos por estos 25 años! y si son así que sean otros 25! o 50! o más! Ojalá nos veamos pronto…, y que sepais, que a pesar de los 25 años, y de los miles de km de distancia, os llevo para siempre en el corazón!

     Un abrazo de una de las rubias!

     Montse.

Nº 8 Enviado por Luís Miguel Abengoza, profesor de Flauta Travesera.

      Hola Antonio:

     Ya ha pasado una semana y es difícil no recordar con emoción palabras, gestos, sonrisas, personas, que estuvieron presentes y otras que no. Comentaba en el claustro siguiente que eché algo en falta el domingo, y luego más tranquilamente me di cuenta de que 25 años de ilusión, trabajo, esfuerzo, alegría, pasión, y porqué no, algún que otro disgustillo, eso sí, resuelto de manera sana, inteligente y creativa, -decía-, me di cuenta de que era imposible resumirlo y recordarlo todo en un solo día. Y creo que eso es lo bueno, tantas cosas felices son las que han pasado por esta escuela que un día queda corto. Por que al menos para mí ocupa un gran espacio en mi experiencia, mi conocimiento y sobretodo en mi corazón.

     Que esta fuerza emocional y positiva que vivimos el pasado domingo nos impulse hacia al menos otros 25 años. ¡Seguro estoy!

     Un abrazo, nos vemos el lunes. Luis Miguel Abengoza.

Nº 7 Enviado por Araceli Sánchez, alumna de 5º de lenguaje musical; (trompista).

     Para mi a sido un día en el que he reído, he llorado, y a la vez, he escuchado todo los sentimientos de los antiguos alumnos y profesores. Hemos estado preparándolo todo durante dos semanas quedando los sábados para ensayar y por las tardes a hacer el decorado. El nombre GOA, fue algo peculiar de la manera en que lo sacamos, me puedo acordar perfectamente que estábamos en un descanso de todos los viernes y empezamos a decir cosas, y entre todos sacamos el nombre GOA. Me gusta mucho el poder ver y sentir que entre todos nos ayudamos y podemos sacar lo mejor de cada uno y enseñarlo.

     El poder ver y escuchar al antiguo director César fue algo que me gusto bastante, ya que tiene un gran parecido al nuevo director Antonio. Los dos siempre defenderán a sus alumnos, fue una de las frases que más me gustó de lo dicho por Antonio y por César.

     Este día me hizo recordar a mí también todo lo que he vivido en todo el tiempo que llevo en esta escuela. Me sentí a gusto y feliz, con 60 personas o más que había, de lo cual siempre suele ser agobiante estar con tantas personas todo un día entero. Las canciones que tocamos fueron muy bonitas, y salió bastante bien después de tantos ensayos, creo que “Nirvana” fue una de las mejores e hizo sacar lo mejor de cada uno. El momento en el que vi cómo la gente jugaba y reía con los globos, fue algo que me hizo emocionarme. No me importaría tener que quedar todos los años un domingo y juntarnos todos los alumnos y profesores antiguos y nuevos de la escuela, ya que para mí va a ser un día inolvidable.

Nº 6 Enviado por Irene Corrales, alumna de 5º de lenguaje musical; (flautista).

     Hola soy Irene Corrales Clemente, para mí el 25 aniversario de la Escuela de Música ha sido genial, divertido y muchas ganas de ver a los profesores que desde hace muchos años no los habíamos visto, yo tenía muchas ganas; aprendí mucho en los debates de las mesas redondas.

     Luego en los ensayos muy divertidos, aprendías muchas cosas del grupo organizativo de los 25 años (GOA), eso si, se te pasaban las horas muy rápido ensayar y ensayar, hablar, que si un descansito…. Sólo mirabas el reloj cuando tenías hambre, porque era la hora de comer, pero así tenías ganar de quedarte más con todos los compañeros de la escuela.

     Para mí fue maravilloso, lo mejor, un domingo especial con ganas de repetir y cumplir mas años.

Nº 5 Enviado por Nuria Hervás, alumna de 5º de lenguaje musical; (percusionista).

     El pasado domingo dia 16 se celebró el queridísimo y esperado “25 ANIVERSARIO DE NUESTRA ESCUELA”.

     El acto comenzó por la mañana a las 10:00/h con el habla de nuestro director Antonio Domingo al que le tenemos mucho cariño, en el que atendimos a las opiniones sobre la escuela que hacia el público. Continuó con una mesa redonda de alumnos. En ella observamos sentimientos de otras personas y sobretodo escuchamos el pasado, presente y futuro de nuestra escuela; se contaron cosas muy interesantes que nos pueden servir de ejemplo en la vida; escuchamos a alumnos actuales que estan en los conservatorios, que piensan que no es lo mismo estar en esta escuela donde la atención que te dan es para ti, (personal), al estar en el conservatorio donde no te dan la misma atención que en la escuela donde has aprendido desde que empezastes.

     También escuchamos a alumnos que tras haber aprobado conservatorios aún más superiores siguen echando más que demenos la escuela, donde aprendieron a crearse un camino por el que poder continuar con su vida; profesores que antes fueron alumnos de esta misma escuela, y a gente que opinaba sobre lo que escuchaba que resultaba ser importante para todos .

     A continuación continuó con el concierto de alumnos que han aprobado el conservatorio medio, que estuvo precioso en el que podimos observar el nivel con el que se van los alumnos de esta escuela en este pueblo tan pequeño en el interior de la mancha. Tras estos primeros actos de la mañana los profesores y las autoridades se fueron a comer a una portada mientras que nosotros, todos nosotros, comimos como siempre, en la escuela, en nuestra esuela.

     Luego el acto de la tarde comenzó con una mesa redonda de profesores en la que contaron cosas muy importantes de escuchar. Tras haber, (CASI…), acabado nosotros continuamos con una gran sorpresa que emocionó a bastante parte del público y les hizo recordar momentos inolvidables. Nosotros primero salimos colocando los instrumentos cantando el SOL,SOL,SOL,SOL,SOL,FA,MI,RE,DO,DO. Luego cuando acabamos esta canción tocamos el IMAGINE con los gestos un poco lioso la verdad pero con el trabajo que hicimos nos salio mas que chupao; a continuación seguimos con el NIRVANA, el nirvana nos encantó a todos, para mí personalmente fue la obra que más me gustó.

     Todos nos lo pasamos genial en esta obra; además cuando la gente del público cogió los globos y los tiró hacia el público de más atrás se veía en todos la alegría que tenían. Y para finalizar tocamos la DANZA DEL SOL con las camisetas de colores, quedo muy bien a mí me gustó mucho también. Al final nadie de nosotros se quería ir pero miramos el lado bueno, al día siguiente se lo podríamos contar a todos y cuando digo a todos me refiero a TODOS lo bien que nos lo habíamos pasado en el aniversario.

     Un saludo de mi parte.

Nº 4 Enviado por Irene García, alumna de 5º de lenguaje musical; (percusionista).

     Hola Antonio soy Irene García.

     Te escribo sobre el 25 Aniversario de la Escuela de Música. En la Escuela de Música todos estábamos el domingo 16 por decir algo nerviosos por ver a nuestros profesores y compañeros antiguos. Primero me encontré con Carmen la madre de los gemelos y me hizo mucha ilusión verla, ya que iba conmigo a lenguaje musical y era como una más. Le dí dos besos y estuvimos hablando, después del concierto de los alumnos del conservatorio pude ver a Esperanza y también me hizo mucha ilusión porque me dio de pequeñita preparatorio y danza, le di dos besos. Me impresionó porque se le caían las lagrimas de la emoción de ver tantas caras pasadas. Al rato vi a Noemi y le di también dos besos, Noemi me dio desde pequeñita y le guardaba mucho cariño igual que a Esperanza y a Carmen. Vi a compañeros de la Escuela. También me hubiese gustado ver a Mª Paz, ya que fue mi profesora de percusión cuando yo empece, pero no estaba.

     Cuando empezó la mesa redonda de alumnos yo estaba muy atenta a lo que decían y en ese momento me enteré de que antes la Escuela de Música estaba en la plaza, también tengo que reconocer que llore un poco al oír hablar a Carmen de sus compañeros de lenguaje musical y al ver a Esperanza llorar y contar cosas de su vida en la Escuela. Cuando terminó la mesa redonda salí fuera y me estuve haciendo fotos en el photocall con compañeros, profesores, también estuve hablando con ellos.

     A la hora de comer me lo pase genial porque en la entrada de la Escuela de Música estuvimos comiendo y yo nunca había comido ahí. Estuve con Sara, la hija de Mª Angeles, y con todos los que participaron en el concierto de los alumnos por la tarde.

     Por la tarde los alumnos estuvimos ensayando y los mayores algunas veces nos regañaban porque no parábamos de hablar pero en el fondo hay que reconocer que a primera hora de la tarde no hay muchas ganas de ensayar, pero de todas formas lo hicimos. Cuando empezó la segunda mesa redonda esta vez con los profesores me gustó menos porque yo creía que iba a ser más entretenida, pero de toda formas también estuve escuchando a los profesores y como algunos hablaban de lo que significó para ellos César y Ángela. Cuando salio César a hablar yo no estaba pero me dijeron que antes en la Escuela hacía cosas que no hacía nadie.

     Después en el concierto de los alumnos salimos primero cantando el “sol, sol, sol, fa, mi, re, do, do”, ya que significó mucho para los profesores que estudiaban en la Escuela; después hicimos el “imagine” con gestos y algunos gestos se nos olvidaron pero en general creo que salio bien. Luego hicimos el “nirvana” que me emocioné al ver que la gente cogía los globos y los tiraba para atrás y jugaba, ya que en principio solo iban a volar un poquito. También me emocioné porque todos se levantaron cuando terminamos.

     Para terminar hicimos la danza del sol y al final creo que acabamos todos en la palmada. Cuando el concierto terminó empezamos a patalear porque sabíamos que aunque nos hubiéramos equivocado en algo de todas formas habíamos triunfado. Cuando la jornada terminó, los alumnos creíamos que iba a durar más porque se nos hizo corto.

     Mi conclusión es que la Escuela de Música de Villacañas es única porque todos los que estamos allí somos únicos.

Nº 3 Enviado por Rebeca Rivera, alumna de 6º de lenguaje musical; (clarinetista y oboista).

     Hola Toni!

     Bueno pues que como dijiste que había que redactar un texto sobre el Domingo Pues aquí estoy, diciéndote como me lo pasé…

     Simplemente fue genial, ver a toda esa gente que se emocionaba, y que realmente le gustaba lo que estábamos haciendo, era muy impactante… Por la mañana, fue un poco trajeada, pues los nervios que tenía encima, que todo estuviera listo, que ni un sólo detalle se nos podía escapar…

     Cuando empezaron a llegar los profesores que hacía tanto tiempo que no veíamos, me gustaría haber visto mi cara, porque cuando entró Noemí por la puerta fue verla y decir: No, esta no es Noemí… entonces me empezaron a llegar recuerdos de cuando era mi profe y nos cantaba canciones y todos nos lo pasábamos genial… Y así con unos cuantos profesores más… Esperanza, Chemi….. Me gustó mucho la mesa redonda y todo lo de por la mañana pero cuando ya íbamos a comer, se me vino a la cabeza que ya sólo quedaba la mitad del día, y quería retroceder para que volviera a disfrutar lo que disfruté….

     Por la tarde fue aún mejor, pues cuando salimos a actuar, veía todas las caras de los profesores emocionados, y era irresistible soltar una lagrimilla… O ver a las autoridades jugando con los globos, y mirar detrás tuya y ver una tarta con 25 velitas…. Era todo una fiesta…

     Espero que la Escuela cumpla muchos más y estemos todos y alguno más para volver a celebrarlo… Domingo 26-10-2011 : GENIAL!

Nº 2 Enviado por Sofía Saelices, alumna de 5º de lenguaje musical; (pianista).

     Hola.

     Gracias a este 25 Aniversario hemos podido reencontrarnos con antigos profes. Reímos, escuchamos, nos emocionamos, disfrutamos escuchando historias de viejos alumnos, y alumnos de ahora, viejos profes y actuales. Y del final qué puedo decir?… PRECIOSO! Yo me lo pasé genial y espero que los demas también.

     Sofia.

Nº 1 Enviado por Julia García, administrativo jefe de la escuela de música.

     Hola antonio: aquí me tienes escribiéndote sobre el xxv Aniversario. Yo estube muy contenta todo el día aunque la mañana fue un poco de nerviossssssssssss. Fue un día muy emotivo, se dijeron cosas muy bonitas de la escuela. Dijiste que grabara un poco de la presentacion de la concejala y de la tuya, y lo grave entero pues no sabia donde pararlo. En realidad todo era muy importante. Por la tarde ya estube mas tranquila y disfrutando de la mesa redonda que estubo muy animada, sobre todo cuando intervino el padre de Eduardo y Cesar y un poco de susto con Noemí.

     Y el final? qué te voy a decir del final? que se salió.

     Bueno espero que te sirva de algo mi comentario, pero no me dejan los padres de preguntar lo debería haber escrito en mi casa tranquilamente. Bueno un besito y hasta el viernes.