El “II ENCUENTRO DE INNOVACIÓN EDUCATIVA” tuvo lugar el pasado lunes 1 de septiembre de 2014 en el Teatro Municipal “Miguel de Cervantes”de Villacañas, sildenafil (Toledo). Fue organizado por el Claustro de Profesores de la Escuela de Música “Gratiniano Martínez” de Villacañas y por los alumnos que forman el GOA.

Quizás pueda parecer una fecha sin importancia, una entre tantas, un simple comienzo de curso como otros muchos han ocurrido o ocurrirán. Pero para los más de 70 profesionales de la educación que nos dimos cita en ese evento, esta fecha ha quedado grabada a fuego en el calendario emocional de nuestras vidas. No fue un comienzo de curso más, no fue un encuentro de profesores más, no fue un día como otro cualquiera.

Allí tuvimos oportunidad de conocernos y sobretodo de reconocernos, de vivirnos y sobretodo de revivirnos, de plantearnos nuevas ideas educativas y sobretodo de replantearnos las viejas. Lo importante, es que todos salimos del escenario del Teatro “Miguel de Cervantes”, renovados por dentro y por fuera. Fue un verdadero baño de emociones, de sensaciones, de positivismo, de energía creciente, de pontencialidad grupal, de Coeficiente Intelectual, pero también de mucho, mucho, mucho Coeficiente Emocional. Reconocimos que no somos perfectos, que aún, afortunadamente, nos queda mucho por aprender, por mejorar, por absorber y que es éso precísamente, ésa falta de perfección educativa, lo que nos mantiene vivos, alerta y expectantes. Es esa necesidad de seguir en la brecha lo que nos mantiene llenos de ilusiones por algo tan hermoso como es la EDUCACIÓN. Sí con mayúsculas, EDUACIÓN escrito en grande, no únicamente como profesión laboral, sino como profesión vocacional, como profesión emocional, como profesión vital.

Sí, soy maestro, y estoy orgulloso de serlo y de dejarme la piel en cada sesión con mis dicentes o con mi claustro de profesores. Amo lo que hago y soy feliz haciéndolo, y lo que es más importante: YA NO ESTAMOS SOLOS. Cientos de ojos nos miran y han comprendido que la NUEVA EDUCACIÓN está en camino.

¿Vamos juntos a su encuentro?

Vídeo resumen de los contenidos cognitivos del II ENCUENTRO DE INNOVACIÓN EDUCATIVA. (Lástima que los contenidos emocionales y sociales no puedan percibirse; fueron lo mejor de la tarde).

MARÍA RODRÍGUEZ, Titulada Superior en Oboe y Diplomada en Fisioterapia. Profesora de Oboe y Coordinadora de la Escuela de Música de Mora de Toledo, (Toledo).

Hola Antonio, no puedo dejar de darte las gracias por abrir un evento como el de ayer a más personas. Personalmente llevo trabajando hacia esa línea de trabajo desde hace mucho tiempo, o al menos eso intento. Quizá sea por la dificultad de la implantación del oboe en las escuelas, por todos los prejuicios que tienen los padres e incluso por cómo están planteadas las escuelas, pero mi lucha es precisamente esa, y es que creo que el oboe tiene de especial que también nos tenemos que fabricar nuestra lengüeta, así que necesariamente tenemos que trabajar esa inteligencia emocional o será un auténtico fracaso, como lo veo día a día, oboístas que no saben salir del paso si no tienen una “buena caña” o no está su profesor para arreglarla, o simplemente quieren dejar el instrumento porque es muy difícil (y difícil son todos, cualquier instrumento).

Gracias también a que en la mayoría de escuelas nos dejan también media hora individual a los de doble caña, se me ocurrió también juntar con bastante frecuencia a los alumnos en un período más amplio, con la consiguiente obtención de mejores resultados (sí, cognitivos), pero también una unión que no existe en otras aulas porque hay mucha masificación o porque se le da más importancia a la individualidad. La verdad no me atreví a decir esto ayer porque sospeché que era la única de doble caña y tenía cierto temor a no ser comprendida. Por último, reiterar las felicitaciones de los compañeros y ponerlas en mi boca también, tienes un lujo de claustro y es un lujo tenerte a ti al frente y sinceramente, es un orgullo que se esté luchando por esta forma de enseñanza muy cerquita de Mora, ya que siempre estamos acostumbrados a escuchar que todo lo bueno pasa fuera, pues no, también pasan cosas muy buenas dentro, y dentro de la tierra. Muchas gracias Antonio de nuevo.

Un abrazo.

ÓSCAR ÁVILA, Titulado Superior en Piano. Profesor de Educación Musical en Secundaria y Asesor de Formación del Centro Regional de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha. (Toledo).

Hola a todos. Empezamos el nuevo curso con fuerzas e ilusiones renovadas y esperando que el nuevo curso sea un desafío tan emocionante, ahora que empieza, como reconfortante cuando acabe allá por el mes de Junio.

Hoy os quería hablar del encuentro al que tuve el placer de asistir el pasado lunes en el teatro municipal de Villacañas “En torno a la Inteligencia Emocional” y en el que 70 profesores, padres y alumnos estuvimos más de cinco horas hablando sobre educación e inteligencia emocional en los centros educativos.

Estos encuentros (esta era su segunda edición) están promovidos desde la Escuela Municipal de Música “Gratiniano Martínez” de Villacañas y llevado a cabo por su director Antonio Domingo, que como muchos sabéis colabora con nosotros en el proyecto “Crea la Banda Sonora de Tu Vida”.

EL encuentro versó sobre todo en la gestión emocional de un centro educativo, empezando por el claustro de profesores y de su extensión al aula, algo que se lleva haciendo de manera exitosa en esta Escuela  a lo largo de muchos años. También pudimos ver los resultados obtenidos a través de los propios alumnos  que, extrañamente en un encuentro de estas características, también asistieron al encuentro (al igual que algunos padres).

Quisiera compartir algunas de las frases que se dijeron allí y que resume bastante bien el espíritu que se quiso inculcar. Las frases la he recogido a través del hastag  #emusica2014:

  • Descubrir las emociones propias y de los demás es esencial para potenciar el desarrollo educativo.
  • El cuerpo humano es un carruaje; el “yo” es el que lo conduce; el pensamiento son las riendas y los sentimientos, los caballos.
  • Un claustro se convierte en un encuentro para hablar sobre educación. Esto es querer aprender y mejorar.
  • Un centro que no atiende la inteligencia emocional no es un centro educativo, sino un centro lectivo.
  • Las emociones tienen que estar bien atendidas para que los objetivos y contenidos se puedan llevar a cabo. ¿Cómo…?
  • 3 objetivos principales: 1º Emocional 2º Social 3º Cognitivo. En la Escuela de Música de Villacañas están en ese orden.
  • La excusa es la música. Un alumno no puede hacer bien las corcheas si emocionalmente, no está en su sitio.
  • Descubrir las emociones propias y de los demás es esencial para potenciar el desarrollo educativo.
  • ¿Cuántas veces se habla de educación en un claustro? Básicamente se habla de hacer programaciones, establecer normas…
  • Hablando de emociones. el alumnado no sabe gestionarlas. ¿Y los maestros?
  • Los pensamientos siempre estarán aferrados a las emociones.
  • ¿Qué es la inteligencia emocional?, la que permite gestionar las emociones.
  • Romper con el rol del profesor establecido por él mismo y la sociedad. Expresemos emociones… para formar en emociones.
  • Sólo sabrás si un prejuicio es correcto o incorrecto de una forma: compartiéndolo.
  • Me conozco, me respeto, me quiero. Te conozco, te respeto, te quiero.
  • La comparación entre discentes destruye a ambos.
  • La figura del alumno tutor fomenta la relación social entre iguales.
  • ¿Nos gustan los modelos educativos actuales?, ¿quién los debe cambiar?, ¿qué ocurre si somos los líderes del cambio?
  • Crítica CONSTRUCTIVA ¿En qué hay que mejorar?
  • Competencias emocionales: Autoconfianza emocional. Crecer en cada sesión en el aula, sin llegar a reiterar modelos educativos.
  • Transparencia emocional. Reconocer sin problemas las faltas o errores educativos y buscar la mejor solución a ellos.
  • Adaptabilidad emocional. Demostrar flexibilidad para adaptarse a nuevos retos educativos.
  • La capacidad de consecución. Ser pragmáticos y proponer objetivos educativos medibles, pero a la vez estimulantes.
  • La iniciativa. Altos niveles de iniciativa que hagan caminar a nuestra aula y centro.
  • Coeficiente de optimismo. Aceptar las cosas tal como vienen y sacar el máximo rendimiento.
  • Conciencia organizativa.”Conciencia social “para detectar redes sociales y reconocer relaciones de poder entre alumnos.
  • Somos un servicio público, somos un servicio social y somos tan o más importantes que la salud. Antonio Domingo.
  • La inspiración. Somos modelos a seguir por los alumnos.
  • La influencia. Hay que encontrar la manera de llegar a cada alumno. Cada uno es totalmente distinto.
  • Esther Perea (una ex alumna del centro) mi carrera de psicología empezó aquí.
  • En la escuela de música de Villacañas no existe la frase “si, pero…”. Solamente sirve el “sí, y además…”
  • Claustrofobia: miedo a asistir a un claustro.

¿Qué os parece? Seguramente estaréis a favor de alguna frase y en contra de otras, pero estoy  seguro que todas ellas os llevarán a la reflexión. Os animo a que comentéis todo aquello que queráis.

JAVIER HERRERO, Titulado Superior en Percusión. Profesor de Percusión y Director de la Escuela de Música de Tielmes, (Madrid).

Antonio, muchas gracias por invitarme al evento, fue una experiencia enriquecedora, y personalmente muy emocionante.

En mi caso, mi participación fue pasiva. En varias ocasiones, quise pedir la palabra, pero viendo el transcurso del claustro, no creí que fuera oportuno, y aunque estaba muy relacionado, lo que tenía que decir, era de carácter bastante personal, y en ese momento, creí que tampoco venía a colación. Ahora, tras darle unas cuantas vueltas, creo que puede ser interesante compartirlo.

En esas casi cinco horas de exposición; powerpoint, debate, comentarios y cambios de sitio, entendí claramente, una parte de mi historia de aprendiz. Cuando estudiaba percusión en La EMM Maestro Barbieri de Orcasitas, (Madrid) hace más de quince años, ya se estaba cocinando esta idea. Puedo decir, que éramos unos de los primeros discentes en este asunto.

En aquellos tiempos, recuerdo que aparte de leer algunas novelas de Coelho, también cayeron en mis manos los libros de la Inteligencia Emocional de Goleman y el kybalion, pero entonces, no llegué a conectarlo con lo que estaba pasando en Orcasitas. Es decir, no sé cómo el contenido de esos libros estaba relacionado con el ambiente tan especial del aula, ni la energía que nos conectaba a todos (discentes/docente). Por ejemplo, entre otras, una similitud con Villacañas: En el claustro del lunes pasado, el profesor de violín de la EMM de Villacañas, comentó que salió disfrazado de Mozart para interpretar un concierto en la escuela. Nosotros, con Séppukù (grupo de percusión de la escuela de Orcasitas) hacíamos auténticas locuras en las audiciones, como salir a tocar en ropa interior e incluir el terrorismo emocional. Aunque también tocábamos a Bach y hacíamos repertorio, lo anterior era lo excepcional, lo que de alguna forma nos tenía enganchados a Orcasitas, no sé…, lo recuerdo de una manera muy especial.

En mi opinión, por lo que pude entender, la escuela de Villacañas es en estos días, como una proyección globalizada de lo que era el aula de percusión de Orcasitas entonces. Está claro todo el trabajado que ha habido, y no es lo mismo ser sólo profesor, que director del centro. Ahora empiezo a entender, cuando nos decías, que simplemente estabas experimentando con nosotros y que era recíproco, es decir, que tú también aprendías en este proceso de enseñanza-aprendizaje.

Lo dicho Antonio, muchas gracias por todo, por invitarme a este claustro y por su puesto dar mi más sincera enhorabuena a todos los docentes y discentes de la EMM de Villacañas. Que siga así la cosa, y seguro que irá a mejor.

Un abrazo muy fuerte.

“Javi Metal”

JAVIER SANZ, Titulado Superior en Piano. Profesor de Piano de la Escuela de Música de Villacañas, (Toledo).

Reflexiones a una tarde de emociones.
¿Quién quiere una sociedad emocional? YO ME APUNTO.

Tras lo vivido el pasado lunes por la tarde en la escuela municipal de música “Gratiniano Martínez” de Villacañas, he llegado a la conclusión de que necesitamos con urgencia una sociedad emocional. Ya esa tarde, quedó claro para la totalidad de asistentes que necesitamos una educación donde prime la inteligencia emocional y que cualquier alumno con una estabilidad emocional saludable rendirá mucho más en lo cognitivo. Otra cosa que quedó bastante clara es, que la música, por sus múltiples cualidades, tiene y debe de ser la asignatura que lidere esta forma de enseñanza-aprendizaje.

Pero qué pasa si en un pequeño espacio se está desarrollando todo esto, es decir, se reúnen un grupo de profesores y alumnos que dan prioridad a una enseñanza emocional y por lo tanto se recibe un aprendizaje emocional. Todo de forma bilateral, además es participe la administración, los padres y el público que concierto tras concierto abarrota el teatro. Éso es, estamos llegando a una minisociedad emocional, la escuela de música de Villacañas es una minisociedad donde priman las emociones.

Eso es lo que quiero yo para el resto de centros educativos pero también ¿y por qué no? Para el resto de minisociedades que en definitiva forman nuestra gran masa social.

Seguro que todos nos hemos encontrado con un profesor con un porcentaje de suspensos bastante elevado; con compañeros de trabajo que no te saludan por el pasillo; con algún funcionario que te cierra la ventanilla y te dice “vuelva usted mañana”, cuando solo le falta por poner un sello; con el conductor de autobús que acelera nada más subir y ya vas todo el trayecto de empujón en empujón; con el camarero desagradable y un etcétera, etcétera, etcétera….En todos estos casos siempre se comenta “no habrá dormido bien esta noche” o por decirlo finamente “su vida sexual no es muy placentera”. Pero todo esto seguro que se puede evitar cuando la sociedad haya sido trabajada con una inteligencia emocional en cada una de las minisociedades a las que pertenece.

Tendremos que empezar por el primer paso, según el modelo de Goleman, el primer paso es conocer las propias emociones, conocerse a uno mismo. Por desgracia nuestra sociedad, no se conoce a si misma, el resultado una sociedad incontrolada. Por suerte tenemos en nuestras manos la “penicilina educativa”, seguiremos trabajando por una inteligencia emocional y por cierto, ¿quién se apunta?

Gracias a Antonio Domingo por una tarde tan agradable.

MARÍA DOMINGO, Diplomada en Magisterio Musical. Profesora de Música en el CEIP “Santa Bárbara” de Villacañas, (Toledo).

Algunas reflexiones para la memoria emocional:

Quiero comenzar por agradecer a Antonio y a todo el claustro de profesores de la E.M.M. de Villacañas su generosidad.

Fue un verdadero placer compartir la tarde rodeada de tantos profesionales comprometidos con el estudio de las emociones. Éstas despliegan ante nosotros posibilidades insospechadas, aunque, paradójicamente, al alcance de nuestra mano.

Y quiero resaltar la importancia, que en el encuentro quedó patente, de la coherencia emocional que debe poseer un buen educador. Coherencia emocional que se entiende como la armonía entre el pensar, sentir y hacer.

Solo existen 2 emociones básicas. El resto proceden de éstas: MIEDO Y AMOR. Es nuestro deber mostrar a nuestros alumnos el camino para conocer sus emociones, expresarlas y saber cómo nos afectan, incluso, biológicamente.

Para terminar, quiero felicitar a los alumnos y ex alumnos de esta escuela por su compromiso y responsabilidad. Son la evidencia de que estáis haciendo un trabajo excepcional.

ESTHER PERÉA, Graduada en Psicología y ex-alumna de la Escuela de Música de Villacañas, (Toledo).

Quiero empezar agradeciendo la invitación a este encuentro, en el cual me sentí como si todo lo que había aprendido en la carrera de psicología ya estuviera funcionando en la escuela de música de Villacañas; pero entonces me di cuenta que indirectamente muchas de las cosas que me enseñaron en la carrera (psicología educativa, psicología diferencial, intervención educativa…) ya las había aprendido antes, mucho antes. Ese momento  de aprendizaje empezó cuando con 11 años pise por primera vez la escuela de música, bueno, mejor dicho mi escuela. Indirectamente mi escuela no solo me enseño herramientas relacionadas con la música, sino que esta escuela te enseña también herramientas para la vida diaria; es decir, te enseña a quitarte los miedos, a relacionarte con los demás, a ser positiv@, a quitarte el estrés, a mostrar tus emociones y sentimientos y reconocerlas… bueno podría seguir diciendo y diciendo muchas cosas.

Pero es entonces cuando me doy cuenta que yo he estudiado psicología para ayudar a otras personas y enseñarles cosas como las que mi escuela me enseño, y es ahora cuando me pongo a pensar que miles de veces cuando me ponía a estudiar durante la carrera muchos de los ejemplos que se me venían a la cabeza estaban relacionados con la música, es decir, con mi escuela. Más concretamente cuando realizaba mis prácticas de neuropsicología con niños las actividades que yo realizaba no podía faltar la música.

Después de todo esto puedo concluir que la Escuela de Música de Villacañas va por muy buen camino, la forma de educar desde mi forma de verlo es la mejor ya que si a los alumnos se le forma con una buena salud emocional serán capaces de conseguir todo lo que se propongan, y como es en este caso serán capaces de hacer música y de aprenderla de la mejor forma posible. Educando de esta forma previene muchos problemas de salud mental que en un futuro podrían tener, ya que se les da herramientas de protección, y lo mejor que esas herramientas al aprenderlas desde pequeños las tienen es su repertorio de conducta y lo realizan de forma innata.

Bueno nada más que decir, dar otra vez las gracias, no solo por la invitación, sino por ayudarme a encontrar desde pequeña lo que realmente me gusta. Y además… seguir así que de verdad mi escuela va por muy buen camino.

Y además… intentaré seguir la escuela, mi escuela más de cerca.

CONSUELO GARCÍA, Diplomada en Magisterio en la especialidad de Matemáticas y C. Naturales y directora de CEIP “Santa Bárbara” de Villacañas, (Toledo).

¡Bueno, maestro!, cuando han pasado 20 días de la preciosa experiencia que supuso estar en un claustro de nuestra Escuela de Música (has hecho que la sintamos así, un gran logro…), podría parecer que la ilusión con la que salimos después de cinco horas (¿fueron cinco?… creo que todos perdimos la noción del tiempo, ¡otro logro!), esa “sonrisa puesta” se podía haber desdibujado.

Pero no, maestro, fue un enorme regalo estar allí esa tarde, escuchar, aprender, participar (poquito, me llevé muchísimo más) y sobre todo compartir sueños, una enorme ilusión, una gran complicidad, una atmósfera preciosa de ideas, de miradas vivas, de palabras sabias… un montón de personas vibrando con el mismo ritmo… Estábamos muy emocionados, maestro y salimos muy emocionales: sabemos que es lo que tiene importancia (que a veces no coincide con lo importante) y estamos dispuestos a trabajar por ello.

¿Sabes?, me pasó un poco como cuando hicimos CUPS en el polideportivo: la sensación de “sonar” juntos es muy difícil de explicar con palabras, es una emoción muy, muy especial. Esa tarde sentí que un número enorme de personas “sonábamos” juntos, y esto se va a notar… Un millón de gracias, maestro.  

LOLI CALVO, Titulada Profesional en Clarinete y Diplomada en Magisterio Musical. Profesora de Clarinete, Lenguaje Musical y directora de la Escuela de Música de Bolaños de Calatrava, (Ciudad Real).

Hola Antonio, en primer lugar quiero darte las gracias por hacerme partícipe de este II encuentro de innovación educativa, un encuentro en el que la inteligencia emocional unió a más de 60 profesionales de la música. Gracias a ti, gracias al claustro de profesores de la Escuela de Villacañas y gracias a todos los asistentes, pudimos adentrarnos en el mundo de la inteligencia emocional y compartir vivencias educativas.

Durante este encuentro me di cuenta, que he estado utilizado de forma inconsciente la inteligencia emocional dentro de mis clases. Siempre he pensado que la labor pedagógica y el desarrollo cognitivo de nuestros alumnos es muy importante , pero contagiarles ilusión, lo es aún más. Por ello, no sólo debemos centrarnos en formar buenos músicos, sino en formar buenas personas.

Los alumnos pasan mucho tiempo en los centros educativos, bien sea en Colegios, Institutos, Conservatorios o Escuelas de música y los agentes que les rodean influyen en su personalidad, en sus relaciones con los otros o en su rendimiento escolar. Por este motivo debemos trabajar en transformar el proceso educativo en un proceso que abarque más dimensiones (además de la académica), un proceso más humano y mejor.

Personalmente creo, que de esta forma, tanto alumno como profesor, salen beneficiados.

Loli Calvo