Logo de Antonio Domingo      En este artículo os presento uno de esos arreglos que te alegran la vista y el oído durante un par de minutos. Se trata de una versión de un fragmento de la famosa obra de Nicolai Rimsky-Korsakov “The legend of Tsar Sultan”. Es una especie agitada danza que lleva por título “Flight of the bumble bee”, story es decir, cure “El vuelo del moscardón”, y es una escueta partitura que ha conseguido ir más allá de las salas clásicas, pasando a ser conocida por el todo el público.

     “El vuelo del moscardón” es un interludio orquestal escrito por el maestro Rimsky-Korsakov para su ópera “El cuento del Zar Saltán”, compuesto entre 1899 y 1900. La pieza cierra el Acto III, justo después de que el Ave-Cisne mágico le de al Príncipe Gvidon Saltanovich (el hijo del Zar) instrucciones de cómo transformarse en un insecto, entonces puede volar para visitar a su padre (quien no sabe que él sigue vivo).

     A partir de hoy en “La tienda” ya contamos con este arreglo del “Vuelo del moscardón” que realicé por encargo, para el espectáculo “Marimbum” de la compañía “Perkustra”, en el año 2005 y en el que tres marimbistas tocaban esta simpática obra en una misma marimba. El percusionista solista recorre por completo el teclado de la marimba como un poseso, mientras los otros dos compañeros le van sorteando a medida que sube y baja por la tesitura del instrumento.

Las notas muertas del vuelo del moscardon     En esta versión resulta una obra no sólo imaginativa y sorprendente en la parte auditiva, gracias a la genialidad del maestro Korsakov, sino muy atractiva también en la parte visual, gracias a la versatilidad de movimientos de los percusionistas.

     Me he permitido incluir esta imagen, como broma grafico-musical, porque me parece que resume perfectamente el final que en muchas ocasiones ha tenido esta animada obra sobre los escenarios. No han sido pocos los casos en los que justo en la última nota de la partitura, aparece alguien en el escenario para eliminar al bichejo volador con un insecticida. Esta imagen nos muestra los pentagramas del compositor ruso con todas las notas en el suelo, como si realmente hubieran muerto tras rociar con el bote de Raid la propia partitura.

antonio domingo