Logo de Antonio Domingo     Este fue uno de esos proyectos en los que me embarqué de la mano de la mejor compañía posible. Un concierto en que se mezclaban amistad, estrenos de música de nuestro tiempo, percusión, misticismo y un enclave privilegiado: Toledo. Me considero un músico muy afortunado al poder haber puesto en pie este gran proyecto, en el que el estreno de siete obras originales para marimba se realizaba en el mismo día. Esto me permitía ponerme al servicio de siete grandes de la composición, para trasmitir a través de mis manos, sus geniales notas originadas en sus privilegiadas mentes. Cual si de una plaza taurina se podría extraer el título: “7 estrenos 7” en la misma tarde.
 
     A continuación os incluyo la nota de prensa publicada en “La tribuna de Toledo”.
 
     “Trilce y la marimba en el siglo XXI” es el enigmático título de un concierto un poco excepcional, fuera de las costumbres concertantes y al que podremos asistir esta misma semana en Toledo. Un concierto timbrado con los sonidos de maderas afinas organizadas. Un concierto visual con baquetas en las manos. Una cita musical ineludible para aquellos que buscan continuamente y que nunca se conforman con lo que ya han encontrado. Como cabeza visible del mismo emerge la figura de un único instrumentista, el percusionista Antonio Domingo, que una vez más nos sorprende con una nueva propuesta musical en la que nada es convencional. Tras él aparece en escena Francis Amador que será la encargada de conducir y encauzar el evento a través de los textos que irá recitando como elementos de unión entre una obra y otra. Una velada en la que la música y la palabra se darán la mano en una búsqueda común.
   Pero en realidad, la creación del programa de este concierto responde a la sencilla y loable intención de difundir en nuestro país un instrumento casi desconocido para el público no especializado en los pormenores del mundo percusionístico: la Marimba. Este instrumento de percusión, originario del Sudeste Asiático, pertenece a la familia del Xilófono y apareció con distintas variantes en África y viajó a Latinoamérica, donde tuvo su mayor desarrollo, llegando incluso a convertirse en instrumento nacional en Guatemala, antes de saltar sus fronteras y diseminarse por todo el mundo.
Para lograr este objetivo de difusión cultural marimbística en nuestro país, es necesario crear un repertorio propio. En tal caso Antonio Domingo ha necesitado la estrecha colaboración de siete compositores españoles, que han puesto sus imágenes sonoras al servicio de este exótico y enigmático instrumento. Diversas generaciones de jóvenes y no tan jóvenes creadores musicales, conviven en este proyecto a través de “una” marimba, conjugando un concierto que muestra la diversidad de estilos y el momento tan fructífero que vive la composición contemporánea actual. Estos siete jinetes de la grafía musical son: O. Caravana, J. L. Besada, J. Jacinto. J. Media, Z. de la Cruz, C. Cruz de Castro y T. Marco.
     Por lo tanto, serán siete las obras para un sólo marimbista que podremos escuchar. Siete nuevas obras para una marimba “sola”, desnuda, trilce (mezcla entre triste y dulce). Además todas las partituras son estreno absoluto, pues se presentan por primera vez ante los oídos del público, en nuestra capital toledana.
     Una apuesta ubicada en los límites tanto del instrumento como del instrumentista, en esa frágil línea que separa lo casi imposible del absurdo, una propuesta que nos intenta hacer conscientes de la importancia que tiene la puerta que se está abriendo hacia unos nuevos horizontes sonoros en nuestro país.
     La cita es este viernes 20 de enero de 2006, en el Círculo de Arte de Toledo”.
 
 
     Estas son las siete obras descritas por sus propios creadores:
     ALGUNAS MANERAS DE NOMBRAR LA LLUVIA de Tomás Marco, para Marimba de cinco Octavas. El gran maestro nos cuenta que:

     “Esta obra para marimba y… está escrita durante la primavera y el verano de 2004 a petición de Antonio Domingo que me ilusionó en su proyecto. Él había interpretado ya otra obra para dos marimbas, Anaconda, compuesta hace ya bastantes años. En aquella ocasión la alusión a la gran boa americana indicaba el serpentear de la música y su fortaleza interna así como a un ambiente más bien selvático y calurosamente húmedo. De la misma manera, la imagen de la lluvia en las selvas tropicales me acompañó durante la ideación de la nueva obra  que ha tenido al final este título por esa razón y por un sistema de composición que pasa por el establecimiento de un sistema de escalas a las que se aplican ciertos procedimientos matemáticos, a veces incluso fractales,  que permiten una distribución casi estadística de las notas, a la manera de las gotas de la lluvia.
     La obra exige un importante despliegue virtuosístico por parte del solista pues no sólo hay que atender a una velocidad y a una rítmica complejas sino también a un tratamiento tímbrico que afecta a las baquetas y a la articulación para obtener un máximo de sutileza en la producción del sonido. También tiene una difícil configuración gestual y de ordenación ya que no sólo se toca la marimba sino también algunos instrumentos de boca que se insertan en el panorama tímbrico general y que añaden no sólo atractivo sonoro sino también dificultad interpretativa, una dificultad que no es caprichosa ni virtuosística por si misma sino  que contribuye al resultado sonoro.
     La obra me acompañó durante varios meses y la alternaba con la composición de la ópera de cámara El caballero de la triste figura de la que me servía de aireación y con la que comparte algunos elementos (especialmente en el episodio de la vela de armas) aunque técnica y estéticamente son obras radicalmente distintas. Aquí he intentado aportar un pasito en el caminar de la marimba española aún sin demasiado repertorio”.

 
 
     TRES ESTUDIOS PARA MARIMBA de Carlos Cruz de Castro para Marimba de cinco octavas. Aquí os dejo sus comentarios:

     “El 20 de diciembre de 1998 se celebró en el Teatro Real de Madrid un concierto homenaje a Félix Hazen con motivo de cumplir  50 años al frente de la conocida casa de pianos que por nombre lleva tal apellido. Un grupo de nueve compositores le dedicamos  otras tantas obras para diferentes dotaciones instrumentales, y para esa ocasión compuse un Estudio para marimba de cinco octavas que fue estrenado por Juanjo Guillem.

     Al finalizar la composición del Estudio me convencí de que, dadas sus características, en algún momento volvería a componer en la línea iniciada por ese estudio complementándolo con otros, momento que llegó cuando el percusionista Antonio Domingo me solicitó una obra para percusión y decidí componer dos estudios más como desarrollo de los principios técnico y formal vertidos  en el  primero: la técnica de interpretación fundamentada por la diferente utilización en el manejo técnico y en el número de baquetas utilizadas en los tres estudios, dos en el primero, cuatro en el segundo y la alternancia de dos y cuatro baquetas para el tercer estudio.
     Y por lo que respecta a la forma ésta presenta la misma estructura para los tres Estudios con un esquema en espejo que divide el registro de la marimba en dos mitades, división que reparte la materia sonora de manera semejante a las manchas de Rorschach en una constante oposición de estructura entre los registros agudo y grave.
     El segundo y tercer Estudios para marimba están dedicados a Antonio Domingo y han sido compuestos en Madrid en el presente año 2004″.
 
 
     DANZAS: Nº 6 “AUSENCIA” de Zulema de la Cruz, para Marimba de cinco Octavas. Para su estreno la compositora escribió lo siguiente:
 
     “Esta danza es la última de una pequeña colección de piezas para diversos instrumentos que bajo el título genérico de “Danzas” forman parte de mi ópera “Tagol”, obra que estoy escribiendo sobre el libreto del escritor Antonio Maura, basada en su novela “Ayno”.
    “Ausencia” nos muestra el momento en el que el personaje central de la ópera, un bailarín- angel, desaparece a través del agua. Ausencia, desaparición, muerte…
    La elección de la marimba como instrumento para esta danza se debe a su diversidad tímbrica, y a su posibilidad de realizar secuencias rítmicas rituales y pianísimos realmente expresivos. Todas las danzas están construidas en torno a un grupo de intervalos que relaciona los sonidos, tanto vertical como horizontalmente. Una estructura sustentada en el número áureo rinde las proporciones de la obra. Esta obra está dedicada con todo mi afecto y admiración al percusionista Antonio Domingo”.    
 
 
     ENSUEÑOS DE ÉBANO de Javier Jacinto, para Marimba de cinco octavas. Sus notas al programa fueron las siguientes:
 
     “Ensueños, evocaciones, recuerdos de mundos lejanos, exóticos, parajes ocultos llenos de color y de ritmo. El sonido profundo, de los graves da paso a una sección rítmica que da cuerpo a esta obra llena de momentos casi de trance, ritual, mágico.
La armonía inicial y su desarrollo conforma esta obra y su proyección temporal da forma a estos ocho minutos de colores de madera, maderas oscuras, tropicales, maderas de ébano.
     Esta obra está dedicada al percusionista Antonio Domingo”. Podéis descargárosla gratis en este enlace: ENSUEÑOS DE ÉBANO.
 
 
    MADERAS AROMÁTICAS de Juan Medina para Marimba de cinco Octavas. El compositor nos cuenta que:
 
     “Esta obra escrita en el invierno de 2005 y dedicada a Antonio Domingo, expresa una gama de colores tímbricos procedentes del instrumento de la marimba de cinco octavas. Una serie de elementos mostrados en sucesión al inicio de la obra, se transforman en otros elementos,  a lo largo de los aproximadamente doce minutos de la partitura.
     Elementos que evolucionan de forma subjetiva por medio de los posibles timbres o aromas que desprenden las maderas al ser percutidas. Estas continuas transformaciones de los timbres nos llevan a la sección final, donde los suaves aromas iniciales vuelven evolucionados hasta nosotros”.

    
      AHU de José Luís Besada, para Marimba de cinco octavas. Este joven compositor nos comenta que:

     “Ahu” se inscribe en un grupo de obras de inspiración funeraria que recientemente estoy componiendo y proyectando. Los ahu son plataformas funerarias de piedra volcánica que se comenzaron a construir junto a la costa en la Isla de Pascua aproximadamente a partir del siglo V d.C. Pronto estas construcciones fueron adornadas, como símbolo del poder de los clanes, con las famosas estatuas que hoy son signo de identidad de la isla. Estas velaban, con su severa mirada, la seguridad de los hogares y tierras del clan, al tiempo que protegían los cadáveres.

     Para la composición de la obra me valgo justamente del tema-estatua de la Sinfonía Turangalîla de Messiaen, como material pre-compositivo de partida, pero que no aparece citado literalmente. En palabras del gran compositor francés, dicho tema “añade un carácter gigantesco, abrumador, casi terrorífico… y siempre me ha evocado la idea de alguna estatua terrible y fatal”,  característica de estas imágenes protectoras del culto fúnebre, del que mi obra toma su nombre. Esta obra está dedicada a Antonio Domingo”.
 
 
     CHAKKRADAR de Olivier Caravana para Marimba de cinco Octavas. Estas son sus notas al programa de mano:

     “El chakkradar es un tipo de composición para tabla, el cual utiliza, en este caso, como base rítmica el tintal, el primero de los diez talas o ritmos más comunes de la zona norte de India.
La filosofía hindú de la música se basa en supuestos metafísicos. El sonido se iguala con la estructura del universo y la conciencia universal y ésta, queriendo hablar, despierta la mente. La mente sacude al fuego constante en el cuerpo y ese fuego sacude al viento. Luego, ese viento constante en la región de Brahma, levándose por los senderos ascendentes, manifiesta el sonido en el corazón, la garganta, la cabeza y la boca”.