En la máxima de esta semana unimos en un mismo espacio cuatro elementos que considero fundamentales en los procesos de aprendizaje de mis discentes: adaptaciones curriculares al alza, software y hardware, atención y calistenia. 

La mejor forma de abordar una falta de lenguaje en una obra musical es realizar ejercicios de repetición que nos ayuden a asumir lo antes posible dicho material. Esas repeticiones han de mantener una atención viva para que sean lo más fructíferas posibles. 

En mi día a día en el aula utilizo las adaptaciones curriculares al alza como modelos de desarrollo instrumental que consiguen el máximo rendimiento en el mínimo tiempo, con el esfuerzo justo y la máxima atención, en un proceso plenamente calisténico. 

El secreto de este tipo de estrategia educativa consiste en conseguir, de una forma premeditada, crear ejercicios de desarrollo musical en los que el cerebro se ve desbordado, lo que le obliga a generar nuevas conexiones neuronales lo más rápido posible para poder adaptarse y asumir la situación. En este caso, que el software supere al hardware no solo es bueno, sino que es imprescindible, al estar dentro de un proceso de experimentación consciente, premeditado y creativo. Además, siendo así, la atención permanecerá a nuestro lado como una mascota fiel al sentirse integrada en un proceso creativo en el que el flujo de lo nuevo es constante y no se conoce el resultado final. 

También es cierto que una adaptación curricular al alza obligatoriamente implica bajar de nivel algunos de los elementos del proceso que queremos asimilar, hecho que nos permite a su vez explorar, a la máxima potencia posible, aquellos que necesitamos mejorar. Este proceso de optimización del proceso de estudio saca de la zona de confort a nuestro cerebro y le obliga a generar una ‘homeostasis’ que tan solo se puede lograr a través de la creación de nuevas conexiones neuronales, justo lo que buscamos con este tipo de ejercicios. 

En resumen: 

  • Tocamos mejor cuanto más completo es nuestro conocimiento del lenguaje que estamos intentando reproducir. 
  • Nuestro conocimiento del lenguaje es mejor cuanto más transversales son nuestros ejercicios de estudio.
  • Nuestros ejercicios son mejores cuando las adaptaciones curriculares al alza generan la creación de las necesarias nuevas conexiones neuronales a través de una atención plena.
  • Las adaptaciones curriculares al alza y una atención plena nos permiten acceder a un conocimiento más profundo del lenguaje.
  • Cuanto mejor es nuestro conocimiento del lenguaje mejor tocamos. 

Creo que no hay nada más que añadir. 

 Antonio.