Un nuevo aprendizaje implica crear nuevas conexiones neuronales que sustenten ese conocimiento. Esta nueva red de neuronas puede estar aislada o puede compartir segmentos con otras creadas anteriormente y es esta última opción precisamente la que facilita el aprendizaje. Conectar un nuevo conocimiento, un nuevo mapa, con otros ya existentes permite al cerebro un proceso mucho más orgánico y fluido, dando más facilidades a que termine formando parte de la memoria a largo plazo. Esta secuencia de enlaces entre redes neuronales es la base científica del llamado Aprendizaje Significativo. En él, se buscan nexos comunes entre lo que sabemos y aquello que queremos aprender, facilitando así al cerebro su labor de consolidación de la información recién adquirida. 

En base a esta realidad biológica, deberíamos replantearnos cómo son los procesos con los que pretendemos aprender en el día a día en las aulas. Quizá estamos desperdiciando una ingente cantidad de conocimientos, de mapas neuronales ya existentes, al empeñarnos en dejarlos a un lado centrándonos exclusivamente en los nuevos conocimientos que queremos asimilar. 

Una de las valiosísimas herramientas que nos permiten un Aprendizaje Significativo real, contextualizado y efectivo son los BANCOS DE TRABAJO. ¿Por qué aprender los nuevos procedimientos psicomotrices y/o musicales que una pieza nos exige utilizando solo esa misma obra? ¿Por qué realizar Aprendizajes Significativos en un espacio donde ni lo lingüístico, ni lo rítmico, ni lo musical están aún, neuronalmente hablando, al servicio de nuestro discurso sonoro? Realizamos un esfuerzo increíble y dedicamos muchísimas horas a intentar poner en pie todos los elementos que exige la nueva obra, pero sin que estemos aún capacitados para poder tocarla. Una de las consecuencias más dolorosas de todo este proceso es que pasamos muchas horas estudiando y tocando mal, creando por lo tanto mala música. 

¿Por qué no diseccionar todas esas nuevas necesidades de la pieza musical que estamos estudiando, identificarlas, enumerarlas y utilizarlas una a una en un material sonoro que ya hayamos aprendido, que se acople perfectamente a estos nuevos materiales y que se convierta así en la herramienta perfecta para realizar el tan apreciado Aprendizaje Significativo? 

Esta forma de trabajar en la que siempre podemos disponer de un material musical aprendido con anterioridad, de una obra más antigua que permanece plena en nuestra mente y en nuestras manos, es lo que yo llamo BANCOS DE TRABAJO. Estas viejas obras nos pueden servir para poder jugar, para poner en jaque a nuestro cerebro, y para enlazar así los nuevos aprendizajes con los consolidados previamente. Además, eliminamos los tan temidos cajones estancos cognitivos en los que los conocimientos pueden existir sin tener conexiones con otros y también evitamos las posibles duplicaciones descontextualizadas de datos en áreas diferentes. 

Posteriormente, y una vez asumido y habiendo creado su propio mapa de conexiones neuronales, estaremos en condiciones de empezar con otro de los retos que la nueva obra nos pide o quizá, ya directamente, poder abordarla al completo porque ahora ya sí es el momento de poder TOCARLA.

 Antonio.