Logo de Antonio Domingo     Hoy es lunes. La resaca de la Danza del Sol me ronda la cabeza, las manos, los pies… Una mezcla de cansancio, satisfacción y añoranza, cubren las horas iniciales de este lunes 5 de marzo de 2012.

     Sólo han pasado unas horas desde que ayer dimos por concluida la Gira 2012 de la Danza del Sol. No puedo negar que me cuesta escribir que ya es pasado. Pero tengo la sensación en el cuerpo, de que simplemente es un pequeño descanso para retomar fuerzas; una simple parada de estación en espera de volver a subirnos al escenario para mostrar al mundo cómo entendemos la música y la vida, en Villacañas.

     Esta vez contamos con ayuda; esta vez el proyecto creció y creció hasta hacerse casi infinito. Barcelona, Toledo y Campo de Criptana nos acompañaron en el periplo. ¡Y de qué forma! Los chicos y chicas de estos tres centros educativos musicales, fueron capaces de hacer suyo el proyecto y de vivirlo a nuestro lado, de hacernos sentir su calor, sus ganas de vivir, su ilusión por hacer música juntos sobre un escenario. Sin miedos, sin dudas, sin prejuicios, con la seguridad de que lo que hacíamos era lo que teníamos que hacer.

     Sólo puedo daros las gracias a todos. A los dires: Inés, Carolina y Angel Luís. A los profes: Anna, Belén, Víctor y Javi. Y sobre todo, a cada una de esas maravillosas personas que habéis confiado en mí, en mi trabajo, en mi forma de entender la educación. GRACIAS. Sinceramente GRACIAS. Habéis escrito una de las páginas más bellas de mi vida como docente. Nunca podré devolveros todo lo que he aprendido de vosotros, nunca mi camino se vio tan salpicado de tantas estrellas que iluminan mi alma.

GRACIAS. 

Os dejo este pequeño regalito, espero que os emocione. Besos.

I need you to survive. Villalona.

     Como en otras ocasiones dejo espacio ahora para que quienes queráis podáis añadir todo aquello que consideréis oportuno. Mi espacio es vuestro espacio. 

“DANZA DEL SOL” GIRA 2012.

Villacañas, Barcelona, Toledo y Campo de Criptana.

Nº 1 Enviado por Enrique Labian,  alumno del Conservatorio de Ciudad Real; (percusionista). 

Hola Tony, no sabía realmente si escribirte o no, ya que aquí, soy un espectador más, pero al final me ha sido inevitable.

He de reconocer que odio que cuando me preguntes “¿esto te aporta algo?” lo único que diga sea “ahá” pero bueno, supongo que algún día me quitaré esos nervios permanentes, tampoco me importante en exceso, ya que si mal no me equivoco, sabías perfectamente lo que pienso, al igual que lo sabías en la asamblea de Villacañas y lo sabes esas veces que me miras y te ríes mientras hacemos la samba o la Danza del Sol. Y por eso te escribo, por eso y porque esto me gustaría decírselo a cada uno de tus alumnos.

Esto no te lo escribo como músico, te lo escribo como espectador admirado. Me gustaría decirle a tus alumnos que jamás olviden lo que están consiguiendo en tu/vuestra escuela de música, que nunca olviden lo importantes que somos los jóvenes y lo importante que es saber utilizar la música para demostrarlo, que el mundo no se cambia de una, se cambia cambiando a las personas, cambiándose a uno mismo. Por suerte como tú dijiste, son y serán geniales, hacen y harán geniales a la gente.

Todo eso, aporta, y mucho, te aporta a ti, me aporta a mí, les aporta a ellos, al público… a todo el mundo y lo que para mí es más importante y más sorprendente, aporta sonrisas. En la asamblea en la que estuve en Villacañas me agradó y reconfortó escuchar la frase “hace mucho que dejamos de hablar de música” porque descubrí que no era el único que lo pensaba, que eso era compartido. Hablamos de emociones, de sentimientos, de vivencias y con todo ello y en última instancia: de sonrisas.

Y tú, también joven, nunca olvides (nunca pensé que te diría algo así de directamente) que de esas sonrisas eres artificiero y que de esas vivencias eres narrador. Sé que es irrelevante que lo diga, pues ya lo sabéis, pero por si acaso, nunca dejéis de luchar por todo lo que estáis creando, nunca dejes de luchar por lo que estás creando.

Ojalá y algún día te diga todas estas cosas en persona, sería curioso cuanto menos, pero hasta entonces, me conformo con esta carta de apoyo. De nuevo enhorabuena, gracias por dejarme ser mínimamente miembro de vuestra familia y recordad que lo mejor está por venir.

Un abrazo. Kike.

Nº 2 Enviado por Javier Tapia,  alumno de la Escuela de Música de Villacañas; (saxofonista-violinista).

Hola, solo quería decir que me lo he pasado estupendamente en villacañas con los amigos y las chicas de Barcelona. Esto se tiene que volver a repetir porque para todos ha sido una experiencia inolvidable. Lo que más me ha gustado ha sido la mini-acampada y la asamblea.

Saludos.

Nº 3 Enviado por Isabel Juárez,  alumna de la Escuela de Música de Villacañas; (clarinetista).

Qué decir…

Nunca pensé que me fuera a hacer tan amiga de ellas en tan poco tiempo. El tiempo que hemos compartido todos se me ha hecho muy corto. Tal vez, el que nevara nos ha venido bien para poder recibirlas con más ganas.

Hay veces que en los ensayos no me creía todavía que estuviera con tanta gente y me parecía imposible. Me quedaba parada mirando a la gente, como si estuviera en trance. Todo este fin de semana me ha ayudado mucho a relacionarme más y a intentar sacar mis miedos fuera.

En la asamblea, María decía que ella era muy vergonzosa y que no era capaz de expresarse en público. Yo para mí misma me decía que ya lo estaba haciendo, y la envidiaba porque yo nunca seré capaz de abrirme delante de tanta gente. He conocido a muchas personas nuevas, y a las que ya conocía me ha servido para llevarme aún mejor con ellas. Me siento más unida a la escuela que nunca y la confianza que había perdido la estoy volviendo a recuperar. Y todo gracias a esta experiencia inolvidable que quedará grabada dentro de mí para siempre.

El simple hecho de que te regalen una sonrisa o saber que puedes contar con cualquier persona de las que has conocido me hace muy feliz. Muchas gracias a todos hacer realidad un sueño tan bonito y ayudarme.

Nº 4 Enviado por María Juárez,  alumna de la Escuela de Música de Villacañas; (pianista, flautista de pico y trompista).

Sé que ya han pasado casi dos semanas… pero me apetece escribirte, no lo he olvidado! (;

Me acuerdo del cómo hace más de un año nos dijiste que podíamos ir a Barcelona. Todo empezó en esas Navidades, teníamos una gran ilusión por ir y no paramos hasta conseguirlo. Desde la primera Danza del Sol que hicimos hasta esta última han sido muchos momentos, y parece mentira que haya sucedido todo esto, aún creo que me cuesta hacerme a la idea. Me decían: “¡pf, 9 horas de autobús! te vas a morir!”. Pero no, fueron nueve horas llenas de de risas, canciones, tonterías, ilusión… Y la llegada no pudo ser mejor, una acogida increíble en la que comenzamos a conocer a las chicas de Barcelona…

Comidas, juegos, canciones, ensayos… pero siempre juntos. Nadie quería que llegase el domingo, nadie, porque nos íbamos, porque conocí personas increíbles que dejan una huella imposible de borrar… pero quedaba la segunda parte.

Nevó. Nevó y la ilusión se rompió, no podrían venir hasta el mes siguiente. Ahora lo miro y creo que fue bueno, porque así ha durado más la aventura, así nos cogíamos con más ganas! El viernes, cuando llegaron me decían: no me puedo creer que ya estemos aquí! Ni ellas ni nadie, porque nos esperaban los mejores días que puedes desear, llenos de gente que te entiende, sin prejuicios, sólo con ganas de compartir y de vivir. No sé cómo explicar lo que he sentido en estos días, porque no encuentro las palabras. Todos encontramos el lugar, las personas perfectas con las que podíamos compartir, reir y llorar. Era un sueño.

Y en Campo de Criptana era increíble: noventa chicos de todas las edades, juntos, encima de un escenario para tocar música, para disfrutar, para bailar, para transmitir lo que sentíamos, para contagiar nuestra felicidad al resto. Creo que la sonrisa no se me borró de la cara en todo el concierto, porque cada guiño, cada mirada me transmitía energía, felicidad, y sentía que ese era mi lugar, que lo que estábamos haciendo era lo más bonito que podíamos hacer. Levantar la cabeza al empezar la Danza del Sol y no querer que acabase nunca, tener a alguien al lado que diga: “¡es la última, voy a llorar un poquito!”, ver las caras de la gente en la calle viéndonos bailar y tocar la samba… son cosas que no tienen precio. En realidad nada de lo que he vivido durante este tiempo tiene precio, es lo que cualquier persona puede desear, y yo lo he tenido, soy feliz.

Y todo gracias a una persona muy muy especial, a ti Antonio. No sé cómo darte las gracias por todo. Es increíble cómo enseñas, cómo transmites, con qué cariño nos tratas, cómo nos conoces, cómo infundes optimismo, energía y felicidad allá por donde vas. Tengo mucha suerte por poder aprender de ti, por tener a un ejemplo como tú. Sólo te pido que esta aventura se vuelva a repetir 10.000 veces más. Gracias por todo, ha sido perfecto 🙂

Nº 5 Enviado por Helena Domingo,  alumna de la Escuela de Música de Villacañas; (flautista de pico).

No puedo describir con palabras todo lo que he vivido y he sentido, nunca pensé que se podía querer a tantas personas en tan poco tiempo y que te hayan dejado huella en el corazón… Ha pasado ya un tiempo y se les hecha de menos, tengo unas ganas impresionantes de volver a verlas…

La convivencia fue genial :), nunca tuvimos ningún problema. Todo eran soluciones, no cambiaría por nada del mundo todo esto que he vivido. La verdad, no estaba muy segura de que quisiera ir a Barcelona, a hacer nuevas amigas… y mi pensamiento era: les voy a caer bien?, serán simpáticas?, es verdad todo lo que dicen sobre las de allí?.  Y cuando las conocí salí de dudas. Son las personas mas maravillosas que he conocido.

Este viaje que he realizado siempre pasará a la historia de mi vida.
He llorado, cantado, tocado y disfrutado tantas cosas… y la canción, pufff, I NEED YOU TO SURVIVE, cada vez que la escucho se me vienen a la mente todos esos recuerdos. Y la acampada, dios cómo moló, me lo pasé como los indios. Y la asamblea fue muy, muy especial, me encantó.

Pero cuando llego el ultimo día en Criptana… sabía que era la hora de terminar… de abrazos y de llorar otro poquito como no… y cuando se montaron en el autobús y se fueron… todos nos quedamos destrozados. Espero verlas pronto y que el tiempo pase rápido para volver a vernos las caras pronto, hasta entonces nos seguiremos hablando, en mi caso, por tuenti, porque algunos no tenemos wasap ¬¬ jajaja…

Sobre todo, sobre todo, dar las gracias a mi padre por animarme a querer hacer la “danza del sol”, por despertarme cada fin de semana de ensayos aunque yo me quejaba porque.. eran un poco pronto… y todos teníamos una cara de sueño…

Pero al final ha merecido la pena y, quién sabe, a lo mejor nos vemos en California antes de lo previsto, porque nuestra frase es “SI Y ADEMÁS”; aquí no hay “peros”, ni cosas negativas, todo es “si además”. Ese fin de semana fue especial.

Gracias a todos porque fuera así.

Villalona Siempre 😉

Con mucho cariño: Helena Domingo 😀

Siyahamba. Villalona.

Nº 6 Enviado por Irene Ortega,  alumna del coro “TEEN SOUL” de la Escuela de Música de Barcelona; (cantante y violinista).

Antonio, nos has pedido que dejemos por escrito lo que ha significado para nosotros todo esto, y creo que es un reto muy difícil porque no es fácil describir emociones..

Para mí, todo empezó cuando tu viniste a Barcelona el curso pasado, y nos hiciste picar unos cuantos ritmos.. Era algo que aquí nunca habíamos visto, o yo como mínimo. Recuerdo que pensé: ” en realidad no está tan mal, me gustaría probarlo”. Sobretodo cuando vi el vídeo de la Danza del Sol bailado por estos maravillosos chicos, recuerdo que flipé. Y luego vi el vídeo de presentación y un único pensamiento: “¿por qué en Barcelona no hay gente así, que monte vídeos a completos desconocidos? TENGO que conocerlos”

Y entonces, este curso, me asusté un poquito, porque tuve problemas con el bachillerato y tuve que dejar de asistir a los ensayos del coro, y se me hizo el mundo al suelo… Aún no conocía a estos chicos y no sabía lo que me perdía, pero si que conocía a las chicas y me dolió mucho. No poder ir a Toledo era sólo una espina que añadía dolor al asunto. Supongo que porque tenía la vaga idea de que al final no se haría. ¡Qué equivocada estaba! Entonces, al ver que las cosas se tiraban adelante, hablé con Anna y se negoció que yo pudiera ir: al final tuve la suerte de que se me permitió! Así que el viernes 20 de enero, llegué a la escuela de música. Como siempre pasa en estas cosas, hubo retraso, y las cantantes cada vez estábamos cada vez más nerviosas. Y de repente, entrasteis.

Todo fue muy caótico, pero empezamos a hablar después de que dejarais las maletas. ¡Lo primero fue ir corriendo a la lista de parejas para saber quien iba con quien! Nunca olvidaré la cara de Juaner diciéndome: “¿Vas con Fern? ¡Fern mola, te lo vas a pasar bien!”

Y a partir de ahí todo fue muy fluido, pero lo que más me gustó: el buen rollo. Estaba entre Sergio y Juaner, que me ayudaron en todo momento, y lo más bonito: ver que todas las de Barcelona teníamos alguien que nos ayudaba. De ese fin de semana recuerdo con mucho cariño el buen rollo y la gente alucinando de que sin conocernos nos conociéramos de toda la vida. Luego llegó la decepción por la nevada y el no poder ir, que todos llegamos a la conclusión (unos más tarde que otros) de que en realidad había sido positivo… Aunque todos estábamos deseando vernos. Y al final, después de una larga espera, llegó el gran día: 2 de marzo, llegada a Villacañas. El último cuarto de hora en autobús fue horrible… Aunque no me di cuenta que ya estaba rodeada de gente… Abrazos, abrazos y más abrazos, pero sobretodo: la ilusión de vernos y las ganas de pasar un fin de semana de miedo.

Igual que del primer fin de semana recuerdo con mucho cariño el buen rollete, de este último me quedo con las emociones más profundas, las difíciles de explicar. Todos vivimos muy intensamente cada momento como si fuera el último. Me alegré, por ejemplo, de que hubiera desaparecido el miedo a que Sergio se enfadara conmigo porque no me salía la voz de la danza (yo bailaba con Sergio). Ese miedo fue sustituido por la motivación de no querer decepcionarle, y eso me gustó, porque de todas las veces que hemos hecho la danza del sol, yo me quedo con la útlima de todas: la del final de la actuación, (vestidos de colorines), en Campo de Criptana. No me equivoqué en ningún sitio: había logrado mi objetivo, y fue gracias a mi pequeño amigo y por supuesto, a Irene Novillo y a ti, Antonio.

Otra gran prueba de que algo nos ha sucedido es aquella cosa tan profunda y difícil de explicar que se movía dentro mío cada vez que abrazaba a uno de esos encantos… incluido tú, ¡por supuesto! jajaja Por eso me he pasado el fin de semana abrazándoos a todos vosotros, porque transmitís una energía, una pasión, un todo que es irrepetible. La Danza del Sol y conoceros ha sido un cambio para mi, porque desde entonces me planteo toda mi vida de manera completamente diferente. Con vosotros he vivido, he reído, me he enfadado, he trabajado, he descubierto, he llorado cosas que nunca antes habían pasado en mi vida, y es genial porque en la sociedad en que vivimos ahora sorprenderse no es fácil… ya nada nos sorprende. Bien, pues vosotros lo habéis hecho, y de una manera muy satisfactoria!

Y, con los chicos, pues me encanta ver que seguimos en contacto (¡DIARIO!). La prueba está en que ahora mismo, mientras escribo esto, estoy haciendo un skype con Sergio y hablando con Mario. Como si los tuviera aquí a mi lado.

Así, para terminar… sólo me gustaría dejar constancia por escrito de algo que se ha repetido mucho este fin de semana… “Esto no es el final, ESTO ES EL PRINCIPIO DE ALGO MUY GORDO!”

Nº 7 Enviado por Antonio Domingo. Recopilación de palabras de la Asamblea.

Todas estas son las palabras que se enumeraron en la primera asamblea después del Concierto de la Danza del Sol.

Empatía, comienzo, unión, inolvidable, alegría, diversión, compañerismo, si y además…, comodidad, sorprendente, esfuerzo, ilusión, fuerza, felicidad, orgullo, imagen, aprendizaje, manada, cercanía, fénix, compartir, patrón, humildad, amigo, sonrisa, familia, amistad, sentimiento, iceberg, ayuda, positivismo, seguridad, nirvana, edificio, relación, recuerdos especiales, emoción, superación, puerta, interconexión y vida.

Nº 8 Enviado por Alicia Saelices,  alumna de la Escuela de Música de Villacañas; (clarinetista).

¡Hola Antonio! Ya sé que es un poco tarde pero más vale tarde que nunca jeje…

Para mí, el viaje a Barcelona fue algo muy especial, sólo por el hecho de viajar a otro lugar a conocer a gente y hacer lo que más me gusta, música. Cuando llegamos a Barcelona todos estábamos muy nerviosos y mucho más con el enorme atasco que hubo, o al menos yo! Y al llegar a la escuela de Barcelona y ver a todas esas chicas mirándonos con caras sorprendidas, al principio me pareció algo raro, pero después, dejamos las maletas y corrimos ha empezar a hacernos amigos y a charlar todos juntos hasta que empezamos a hacer juegos con el cuerpo y nos adentramos algo más en el grupo. Luego, cuando hicimos la danza del sol por primera vez, todos juntos, muchos se quedaron asombrados y por un momento me sentí algo integrada en el grupo por poder ayudar a las chicas de mi voz, porque nos lo pasábamos genial riéndonos de lo mal que nos salía algunas veces y contando que no se preocuparan, que nosotros habíamos pasado por lo mismo, y no parábamos de reírnos. Pero luego llegó la hora de irnos a las casas. Recuerdo que ahí, al principio lo pasé fatal, porque nunca había tenido una experiencia igual y me sentía algo incómoda.

Al llegar de nuevo a la escuela, hablé con gente y le expliqué que no estaba a gusto, y pensé que no me lo pasaría bien hasta que empezamos a hacer juegos juntos y se me borró todo de la cabeza. Al principio fue algo extraño, pero vinieron muchas chicas de Barcelona y me animaron, ni siquiera sé cómo, pero les doy las gracias! Y luego llegó el 2 de febrero, y pasó lo peor, nevó y todo se nos nubló por unos días, pero como todos dicen, esa nevada fue lo mejor que nos pudo pasar porque cuando volvieron, estábamos más contentos y más unidos que antes.

Y después, los conciertos, la medio-acampada, la asamblea… ¡TODO! Allí me solté como persona como nunca lo había hecho con mis amigos, y me sentí más a gusto que esos días que estoy reventada y me tumbo en el sofá jaja… Bueno, en resumen, yo creo que con lo poco que llevo en la escuela, ha sido lo mejor que me ha pasado. Y eso que aún queda mucho, pero mucho más! Ha sido una experiencia que volvería a repetir una y mil veces más, porque lo que hacemos, merece la pena, aunque haya gente que no se quiera dar cuenta.

¡Espero volver a ver a las chicas pronto y pasarlo igual de bien que esos días! Un saludo 🙂

Crónica en el canal de televisón: “MANCHA-CENTRO”.